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Crítica: “The Victories nº 1: Marcado”, de Michael Avon Oeming

Que Avon Oeming es un artista inquieto e inconformista lo hemos sabido los que llevamos disfrutando con ese pedazo de serie que es Powers (Image/Icon-Marvel), colección autónoma y personal creada junto a su socio Brian M. Bendis, que forma parte de los grandes hitos del género negro y de superhéroes de lo que va de siglo. Hecho que le ha dado la confianza necesaria para escribir historias propias en series mainstream como Thor (Marvel) así como otras más personales: Hammer of the Gods (IDW) y Bastard Samurai (Image) por ejemplo. Siempre estas en beneficio de su amor por la mitología…

Resumen de Reseña

General
Guión
Dibujo
Personajes
Historia
Edición

"Eres un asesino, pero te contienes. Crees que te hace ser mejor. Pero no, te estas engañando. Haremos un trato. Yo te convertiré en un asesino. Cárgate estas calles"

Resumen : The Victories es un enfoque distinto a lo acostumbrado en el género de super héroes, una interesante alternativa a la constancia completista de rigor, donde la autenticidad y personalidad intelectual del autor brilla por encima de todo.

Valoraciónes : Sea el primero!

Que Avon Oeming es un artista inquieto e inconformista lo hemos sabido los que llevamos disfrutando con ese pedazo de serie que es Powers (Image/Icon-Marvel), colección autónoma y personal creada junto a su socio Brian M. Bendis, que forma parte de los grandes hitos del género negro y de superhéroes de lo que va de siglo. Hecho que le ha dado la confianza necesaria para escribir historias propias en series mainstream como Thor (Marvel) así como otras más personales: Hammer of the Gods (IDW) y Bastard Samurai (Image) por ejemplo. Siempre estas en beneficio de su amor por la mitología y culturas ancestrales. Gracias a su continua experimentación del medio con la narrativa, su habilidad en los curiosos enfoques en las composiciones de página, su estilo cartoon intencionadamente sucio, sus alucinantes trucos visuales y secuencias animadas, su obra ha logrado alcanzar un rasgo tan característico que su nombre sale a la primera. La gran reputación adquirida le abre la posibilidad de que editoriales de la talla de Dark Horse Comics le abran sus puertas para que cree y construya, desde una hoja en blanco, todo lo que su pericia gráfica y su ilimitada imaginación puedan abarcar. Lejos de continuar con sus inquietudes históricas y teológicas en relatos llenos de acción, lo que presenta ahora es su punto de vista sobre los justicieros y metahumanos en una sociedad contemporánea, así como los miedos, inseguridades y motivaciones de quien se pone una máscara y combate el crimen. ¿Lo hacen para aliviar su dolor?, ¿huir de algo? ¿Lo hacen por el bien común?, ¿para alimentar su baja autoestima en busca de reconocimiento?, preguntas estas que nos hacemos a menudo en cuanto vemos una obra de estas características, superhéroes en entornos reales y verosímiles. Esto que se desarrollará a lo largo de la obra no es ni más ni menos que la excusa perfecta para ver a un Oeming desencadenado. Sin límites editoriales, sin límites personales, ni censura ni autocensura, sus ideas fluyen como una gigantesca cascada que erosiona la tierra transformada en papel a golpe de texto y lápiz. Todas sus inquietudes y neuras en el contexto del super héroe se combinan en una obra directa como un puñetazo en el estómago. El autor no se anda con tapujos, se aleja de convencionalismos y pasa de homenajes al género. Alejándose de lo que encontramos normalmente, no se ríe de él ni lo parodia, pero lo ensucia, dándonos por tanto un matiz más de estas reinterpretaciones que vemos últimamente que tan buen sabor de boca deja.

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The Victories son el grupo de héroes más reconocido de una sociedad donde el crimen está de moda gracias a la corrupción en las altas esferas de la administración de justicia y al Flote, una droga con una nivel de adicción inmensa y con unos efectos secundarios que deforman a sus consumidores en figuras grotescas, que otorgan ciertas habilidades antes de traspasar el umbral de la muerte. Fausto, uno de los miembros de este grupo, justiciero de manual, se embarcará en una cruzada personal para frenar esta amenaza, pero a su vez lo que hace se pondrá en duda cuando el infierno personal de sus primeros años vuelve para atormentarle. Los traumas e inseguridades irán consumiéndole para concluir que sus modos y formas no se alejan de las de sus adversarios. Además, sus encuentros con El Chacal, un sujeto hiperviolento y asesino de criminales con apariencia del animal al que da nombre, minará más su confianza al comprobar que en el fondo tiene los mismos objetivos que su adversario y que se engaña así mismo.

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Con un comienzo violento y desgarrador, el autor presenta su creación yendo al grano. Trepidante y a su vez brutal, el lector descubre que esta lectura no va a ser como la de los demás en este contexto, con unos diálogos y discursos simples desde el principio se averigua que la intención del autor es retorcer las claves de los justicieros buenistas para que disfrutemos con una lectura evasiva de clara pretensión intimista en las paranoias y dilemas morales de estos individuos que se ponen disfraces para combatir contra el crimen. Cuando empecemos a descubrir los peculiares orígenes de Fausto, sus compañeros y el Flote, es cuando exploramos los límites de una psique desgarrada y la justificación a porqué su alter ego es la única válvula de supervivencia.

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Oeming no explota en demasía todos los recursos que vemos en Powers, pero continúa alejándose de los esquemas típicos del medio. La combinación de viñetas grandes, pequeñas y splash pages donde los personajes se salen son las de rigor, pero se detiene ahí, no hay piruetas narrativas ni experimentos, conformándose con las típicas entradas de medios de comunicación y alguna curiosidad simbólica y angular marca de la casa. Aún así su estilo es inconfundible y es una gozada verle en una obra tan personal como es esta. Desde luego que la sordidez y oscuridad está a la altura de sus ansias creativas y es coherente con lo que quiere contar, por lo que no engaña a nadie. Desde luego no es una intentona fallida de reinventar el género, en absoluto, sino un punto de vista loco y exagerado de las posibilidades del género que el autor quiere compartir con nosotros.

The Victories es un enfoque distinto a lo acostumbrado, una interesante alternativa a la constancia completista de rigor, que convence en que todavía se pueden hacer grandes cosas en un género sobreexplotado, con esa gran sensación que supone disfrutar de una obra donde su creador lo ha dado todo y que la autenticidad y personalidad intelectual brilla por encima de todo.

The Victories 1-5 USA, Dark Horse Comics. The Victories nº 1: Marcado, Aleta Ediciones. 136 páginas. Color. Rústica. PVP.: 14,95 €.

 

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