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Crítica: “Superman, Pánico en el Cielo”. ¡El cielo se nos cae encima!

  Sin duda, uno de los preámbulos más importantes de la tetralogía de la Muerte de Superman fue Pánico en el Cielo. Aperitivo explosivo y palomitero previo al banquete final post crisis. Este arco argumental, rotado por los escritores de las series de Supes como en la saga citada, rescata la sonrisa de unos tiempos en los que el oficio de publicar tebeos de superhéroes se hacía con cabeza y con corazón. En un momento en el que el cómic de superhéroes estaba a punto de hacer maniobras kamikazes, en las series de Superman se impartían masters de coordinación editorial.…

Resumen de Reseña

General
Guión
Dibujo
Personajes
Historia
Edición

"¡Vamos a necesitar todas nuestras fuerzas colectivas para frustrar la invasión!”

Resumen : El tomo reúne una serie de tebeos con muy buen fondo, bien construidos y realizados con mucho oficio. Historias que apelan al corazón del lector que busca acción superheroica sin trampa ni cartón.

Valoraciónes : 3.9 ( 2 votos)

 

Sin duda, uno de los preámbulos más importantes de la tetralogía de la Muerte de Superman fue Pánico en el Cielo. Aperitivo explosivo y palomitero previo al banquete final post crisis. Este arco argumental, rotado por los escritores de las series de Supes como en la saga citada, rescata la sonrisa de unos tiempos en los que el oficio de publicar tebeos de superhéroes se hacía con cabeza y con corazón. En un momento en el que el cómic de superhéroes estaba a punto de hacer maniobras kamikazes, en las series de Superman se impartían masters de coordinación editorial. Cuatro equipos creativos como uno sólo para presentar una única historia en varios niveles escenográficos sin perder coherencia visual (a pesar de las diferencias estilísticas entre los dibujantes). El presupuesto les dio incluso hasta para regalar a los espectadores una numeración paralela para seguir las series cronológicamente (con independencia de que formaran parte de la misma saga) sin posibilidad de solapamiento entre ellas. Mira que se dan palos a los comics de superhéroes de los noventa (y casi siempre con razón), pero estas recuperaciones van camino de cambiar el discurso. Porque no se puede decir que Pánico en el Cielo sea una historia vacía, sin contenido, de poses chulescas y sensuales y de combates absurdos y sin sentido.

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El arco argumental que da nombre al tomo supone el regreso de Brainiac en su envoltorio antropomórfico esmeralda errolflynniano, pretendiendo estampar en la tierra el satélite Mundo Guerra. Gran creación destructiva la de este concepto en los ochenta que funciona como personaje temible e independiente como amenaza para todo el universo DC. Da igual que sea Mongul o Brainiac, el que esté disponible para el tirano de turno ofrece maravillosas posibilidades. El plan convierte a las series de Superman en un evento editorial que funcionaría perfectamente como serie limitada propia al reunir a gran parte de los héroes más molones de la editorial. Ya en esa época esto tendría marchamo de acontecimiento anual por su marcado reparto coral sin protagonista claro. Ni Superman está fuera de esta consideración. Cede el protagonismo a muchos de sus congéneres en una historia que ahora (y sí, entonces también) tendría veinticuatro tie ins. La primera mitad de los noventa supone en Superman refrescantes iniciativas editoriales como colocar un evento de estas dimensiones en una misma línea editorial y coordinar cronológicamente cuatro series mensuales con otros tantos equipos. Es curioso que aún con pegas como más adelante mencionaré, esta estructura de publicación se contemple desde una mirada curiosa y arqueológica y otra de auténtico reconocimiento. Porque son tebeos muy disfrutables aún el tiempo transcurrido. Es justo en este momento, tras la distancia de veinticinco años, cuando de verdad hay que pronunciarse y decidir si cabe enterrarla definitivamente o elevarla. Y va a ser lo segundo.

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“¡Va a ser asombroso!” grita Jimmy Olsen contagiado de emoción ante la reunión de los héroes. Coincidente es el sentir del lector enganchado a la historia. No te das cuenta y ya te has leído las ocho grapas que componen la saga. Bien escrita y desarrollada, la travesía festiva y colorida llena las ansias del amante del género de toda la vida. Con mucho oficio, esta alianza de experimentados escritores (respetable tándem formado por Stern-Simonson-Jurgens-Ordway) conforma una gran historia sin pretensión alguna. Alianzas interesantes entre Deathstroke (víctima de la molonización noventera de villanos con alma que se mueven entre la luz y la oscuridad) con los primeros espadas de la JLA sumadas a la galería cuartomundista de Jack Kirby con Orion y Forever People a la cabeza, el choque de trenes crea una onda expansiva de tensión y suspense pijamerofestiva de los buenos tiempos. El carisma de Brainiac y la indecisión de sus socios lucen como la impresionante galería de diseños alienígenas en las etapas más cósmicas del arco, expandiendo la mitología de este sector editorial, que junto con Marvel, figuran como las máximas creaciones del Noveno Arte estadounidense. La única pega es el defecto continúo, muy típico de esta época editorial, de las sobreexplicaciones y las presentaciones reiteradas de personajes con ese deje dialéctico tan infantil. No obstante, el cerebro del lector se encarga de la reestructura en el guión de este obsoleto método. No pasa nada, en esa época los comics como este, puramente juveniles, hablaban así. Aún faltaban siete u ocho años para el salto de madurez dialéctica en las series de este corte.

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El segundo bloque del tomo lo forma una serie de episodios dobles y autoconclusivos que funcionan como la resaca al evento Brainiac. Esto que ahora se llamaría “El día después” para meterlo en un tomo recopilatorio. Exploraciones de nuevas dimensiones con diseños físicos y paisajísticos muy potentes, amenazas sumamente crueles (ese enjambre devoralotodo que visto objetivamente es una amenaza mas temible que el propio Mundo Guerra) y la continuación en el misterio de Luthor Jr. (desvelado en la saga de la Muerte de Superman) son lo mejor de estos epílogos.

Pánico en Cielo se presenta en el momento ideal tras la recuperación de la muerte y resurrección de Kal-El. Introducidos de nuevo en esta época, con sus transparentes y sinceros estilos (a pesar de los defectos de estos años visto con la perspectiva del paso del tiempo), es una gran oportunidad para completar estas etapas. Con independencia de que se alternen a la hora de su publicación actual, son tebeos con buen fondo, bien construidos, hechos con mimo y buen hacer. Historias que apelan al corazón del lector que busca acción superheróica sin trampa ni cartón. De ahí que estos tomos negros supongan una gran oportunidad para el amante de los supers de toda la vida mirando al chaval que lleva dentro y que alucinaba con esta forma de hacer tebeos de superhéroes.

Action Comics 674-676, Adventures of Superman 488-490, Superman 65-67, Superman: The Man of Steel 9-11, DC Comics. Superman, Pánico en el Cielo, ECC Ediciones. Cartoné. Color. 296 pags. Fecha de edición: Abril 2017.

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