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Crítica: “INJUSTICE Año Tres”, Every Little Thing They Do Are Magic

Si en Año Dos hizo acto de presencia en la iconografía Injustice la cosmogonía cósmica de la editorial, en Año Tres es la magia el ámbito editorial a explotar. Lo bueno de esta vertiente de historias es la cantidad de claroscuros en las motivaciones y formas de ser de sus miembros. No es todo tan uniforme como en la línea superheroica pura. En esta parcela sólo les hace sombra los huecos reservados a los antihéroes o “asesinos” con buenos modales. En definitiva, lo sobrenatural y lo mágico contiene numerosos ejemplos que se mueven en las fronteras del bien y del…

Resumen de Reseña

General
Guión
Dibujo
Personajes
Historia
Edición

“Mentiría, engañaría y haría tratos con todos los demonios del infierno con tal de mantenerla a salvo”

Resumen : Con Año Tres, Injustice sigue fresca y adictiva, un divertimento que da lo que promete sin trampa ni cartón, sin comeduras de cabeza y sin discursos deconstructivos.

Valoraciónes : Sea el primero!

Si en Año Dos hizo acto de presencia en la iconografía Injustice la cosmogonía cósmica de la editorial, en Año Tres es la magia el ámbito editorial a explotar. Lo bueno de esta vertiente de historias es la cantidad de claroscuros en las motivaciones y formas de ser de sus miembros. No es todo tan uniforme como en la línea superheroica pura. En esta parcela sólo les hace sombra los huecos reservados a los antihéroes o “asesinos” con buenos modales. En definitiva, lo sobrenatural y lo mágico contiene numerosos ejemplos que se mueven en las fronteras del bien y del mal. Van de los puramente ingenuos o blancos como Shazam a egoístas y extremos como Mr. E. Enigmáticos pero positivos como el Fantasma Errante o el Dr. Occult a cínicos y tóxicos como John Constantine. Ambiguos pero fieles como Zatanna a heroicos desengañados como Detective Chimp. En cualquier caso, las reuniones de todos estos individuos garantizan choques de personalidad y egos tan notorios y magnéticos como divertidos e inteligentes. Y si no, preguntad a quien haya leído Los Libros de la Magia por ejemplo.

La excusa de Injustice permite reunir de nuevo a todas las variantes de este reino con el valor añadido de decir a las claras lo que antes no se imaginaban pronunciar, qué pensaban exactamente que un superser como Superman se inmiscuyera en asuntos mundanos de los mortales. La argucia argumental de Tom King focaliza la atención sobre todo en John Constantine, al colocarle en la misma posición de Batman. Efectivamente, la presencia de Superman va perdiendo fuelle a medida que queda más plausible su condición de villano donde ya es imposible colocarle en una posición empática. Al principio su discurso podría ser más o menos comprensible, pero en este punto de la colección queda ya como un villano puro de toda la vida. Únicamente funciona para la acción y para los giros dramáticos muerto incluido que se ha convertido en un patrón. Es por esto que rascando nuevos recursos para mantener abierto este restaurante de fan service, la necesidad de introducir nuevas mesas se antoja ineludible. Ya vimos un buen tratamiento de análisis en este contexto con Wonder Woman, Sinestro y los Lantern Corps. Uno a uno han ido surgiendo y desapareciendo a través de los nuevos niveles de este marco de acción. Amortizados los anteriores es necesario darle al coco para elegir al nuevo candidato. Puestos a destacar cada escenario capital del universo DC, si toca adentrarnos en la parcela mágica, el nominado más sugerente es John Constantine. Secuestrado de la línea Vertigo por los editores de la línea generalista, su reentrada en el universo básico no escapa al radar de los responsables de esta cabecera. Consiguen retratar a un Constantine muy fiel a su encarnación adulta del sello antedicho, con los límites morales que el público de esta lado requiere. A ver, es más light que la trayectoria que le encumbró, pero mantiene intactas su faceta sarcástica, manipuladora, desafiante y descarada. Lo mejor no radica en conocer sus planes para detener la amenaza que representa Kal El, sino su punto de vista de la comunidad metahumana en general y la de Superman en particular, como si los sucesos ocurridos con este fueran inevitables y esperables.

Lo más acertado creo yo de todo este mejunje de hechizos, mala uva, broncas, trampas y engaños que se extiende capítulo a capítulo, es la evolución de la relación buddy movie entre Batman y Constantine. Sobre todo porque de un modo u otro, ambos son expertos maestros de la manipulación y el engaño. Con motivaciones distintas eso sí, pero que en la práctica no dejan de ser timadores que van tres pasos por delante de sus adversarios. La única pega que veo es que en muchos momentos Batman está por debajo en el escalafón intelectual de Constantine, seguramente también porque el bueno de John tiene los días contados en esta serie al repartirse la misma cada año (o temporada). Aún así se lo perdono porque gracias a este pulso intelectual entre ambos la obra se supera más allá de su labor intrínseca. Además, no solo la chulería y la mirada altiva (porqué ahora puedo!) de Constantine respecto a Batman predomina en este nuevo volumen, sino todas las interacciones de este team up global a lo largo de las trece grapas que forman los presentes dos tomos. A los citados anteriormente hay que sumar Raven, Deadman, Espectro, Swamp Thing, Dr. Destino y muchos más. Todos con sus egos intactos, todos con sus objetivos incólumes, todos con sus trucos listos para la función.

Como esto es Injustice, los guiños y los huevos de pascua siguen garantizados en Año Tres, al igual que los momentos inéditos en drama y acción, ya clásicos en estos rincones editoriales que suponen las historias alternativas, elseworlds, what if, etc. Como la premisa es la más extrema posible, tener a Superman de enemigo mundial tiene estas cosas, más impactantes, sorprendentes y duras son las decisiones y caminos de los demás. Todo aquello que no se permiten el lujo de contar en la línea tradicional tiene aquí cabida, y si están liderados por el timador más encantador y carismático que tienen, mejor que mejor.

Con Año Tres, Injustice sigue fresca y adictiva, un divertimento que da lo que promete sin trampa ni cartón, sin comeduras de cabeza y sin discursos deconstructivos. Un homenaje al género y una comunión con los lectores amantes del mismo.

Injustice: Gods Among Us Year Three 1-12 y Annual 1, DC Comics. Injustice Gods Among Us Año Tres 1-2, ECC Ediciones. Rústico. Color. 14,95 € los dos. Fecha de Edición: Abril 2017 y Noviembre 2017.

Sobre Álvaro Gekko

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