Críticas de literatura

Reseña: «La caricia del infierno», de Jennifer L. Armentrout

Resumen de la Crítica

Puntuación

Una segunda parte fuerte, impactante y adictiva que sin duda os va a sorprender.

Valoración de los Usuarios 3.9 ( 1 votos)

La caricia del infierno (Plataforma Neo, 2017), de Jennifer L. Armentrout, es la segunda parte de la trilogía de los Elementos Oscuros y una de las más esperadas de este año. Por si no la conocéis, os diré que es una historia de fantasía urbana, es decir, la trama sucede en la estadounidense Washington DC del presente. Pero los humanos no son los reyes del lugar, sino que comparten el mundo con los guardianes y los demonios, el bien y el mal.

Los guardianes permanecen bajo el mando de los Alfas y se encargan de mantener a raya a los demonios y de conservar la paz y el bienestar de los humanos. Tienen dos aspectos: el humano, que usan para pasar desapercibidos, y el de gárgola, su forma verdadera, que seguro que a más de uno le recuerda a alguna serie de su infancia.

Los demonios, como imaginaréis, viven en el Infierno, a las órdenes del Jefe. Los hay de muchísimos tipos y el problema viene cuando emergen a la superficie para hacer de las suyas. Existen unas normas explícitas que están obligados a cumplir, sobre todo respecto a los humanos; y si no lo hacen, los guardianes actúan. Por cierto, en el mundo creado por Armentrout, todo el mundo sabe de la existencia de guardianes, así que nadie hace escándalo, y creo que esto enriquece la historia.

{Reseña sin spoilers}

La caricia del infiernoEn esta segunda parte, acompañamos, de nuevo, a Layla, una chica mitad demonio, mitad guardiana, cuyos besos pueden arrebatar el alma… (sí, los dementores ya la deben estar buscando para que se una a ellos). Esto es algo que sigue martirizándola y su lucha interior por aceptar ambas partes continúa.

La trama de este libro supera a su antecesor, se vuelve más oscura y peligrosa y, por supuesto, vuelve a no ser plana y no se ciñe básicamente al elemento fantástico, sino que nos ilustra de manera muy interesante un tema cautivador como es la doble cara que todos tenemos: los límites difusos entre los buenos y los malos se difuminan aún más y, además, se entremezclan, de forma que es difícil saber cuál de los dos bandos es el más acertado. Se plantea algo muy interesante: ¿qué ocurre cuando ni uno mismo puede intergrarse en alguno de esos dos bandos enemistados? Esto despierta un debate profundo sobre el pensamiento y el sentimiento que no encuentra solución aunque se advierte que la balanza ya comienza a inclinarse hacia un lado en concreto…

Además, en esta ocasión vuelve a ponerse a un nivel de intensidad desbordante, consigue hacerte necesitar seguir leyendo más y más. En serio, es adictiva y encima no hace más que dar giros y volverse cada vez más turbia, con más misterio, sangre, secretos. Y no hablemos del drama amoroso, porque ese sí que es grande.

Los personajes vuelven con fuerza, sobre todo Zayne, el guardián amigo de Layla, que ve posible esa relación que siempre deseó pero que le había sido prohibida y no duda en desavenir a los suyos en la nueva lucha que se avecina. Roth, nuestro demonio de Nivel Superior, regresa (con una misión concreta que por fin se va a desvelar al completo) y nos hace sufrir una vez más: trae consigo noticias perturbadoras que anuncian un peligro inminente para toda la humanidad. Mientras tanto, la realidad vuelve a asestarle un golpe que va a desequilibrar toda la vida de Layla, que ve cómo experimenta cambios en sus poderes, así como en su relación con quienes la rodean…

El estilo es dinámico, fluido y atractivo, algo muy característico de Armentrout. Las ambientaciones y descripciones son detalladas, aunque no en exceso, y las conversaciones y las relaciones transcurren con naturalidad. Creo que la autora posee una habilidad especidad para adentrarnos en la vida de los personajes a la vez que aporta ese toque de amor y paranormal, todo de forma tan hilada que cuando te das cuenta no te queda más remedio que devorar las páginas que te quedan. ¿El ritmo? Agil, preciso… ¡Frenético! ¡Y qué final, señores, qué final! Apoteósico. Está claro que a la autora le gusta destrozarnos y tenerlos en vilo otros pocos meses más, pero en esta ocasión se ha pasado… Cliffhanger brutal.

En definitiva, La caricia del infierno es una historia fantástica de demonios y gárgolas, una lucha entre el bien y el mal, con buenas dosis de romance, acción y aventuras. Una segunda parte fuerte, impactante y adictiva, donde Layla encontrará la verdad sobre sus capacidades y su mundo y abrirá los ojos a una realidad dura y peligrosa. Si os gustó El beso del infierno, este sin duda os va a sorprender mucho más.

María Baz

Tengo papeles que dicen que soy filóloga con máster en estudios literarios, pero todavía no certifican que sea seriéfila, algo utópica y curiosa de necesidad. A veces, si me deja Internet, escribo.

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