Análisis de Ride 6, para Xbox Series S. Uno de los mejores simuladores de motociclismo hasta la fecha.

Valoración.
GRÁFICOS.
SONIDO.
JUGABILIDAD.
DURACIÓN.
Muy bueno.
Ride 6 nos trae una nueva entrega más pulida y con mayor contenido, facilitando su accesibilidad a todo tipo de público y consiguiendo alzarse como una de las mejores propuestas del género.
La saga Ride ha ido creciendo con el paso de los años, demostrando el buen hacer de Milestone a la hora de crear experiencias de simulación centradas en el mundo del motociclismo.

Una nueva entrega.
Hoy os traemos Ride 6, la última entrega disponible de esta saga que llega con un aire renovado, aportando nuevas modalidades y una jugabilidad endiabladamente adictiva desde el primer momento que cogemos los mandos.
El título, disponible para PC (Steam y Epic Games), PS5 y Xbox Series X|S, cuenta con Full Crossplay, para que la experiencia sea disfrutable con el juego cruzado entre las diversas plataformas.

Comenzando a jugar se nos presentará el Ride Fest, un campeonato que nos llevará por diferentes tipos de circuitos oficiales, carreras callejeras y alguna que otra entre sendas y terrenos tortuosos. Y es que en este título vamos a poder disfrutar de más de 340 motos de 21 fabricantes, pero no sólo deportivas, sino que podremos hacer carreras con motos sin carenado (naked), enduro, baggers (de crucero), callejeras modificadas, scooters, motar…
Variedad y diversión.
La verdad es que es una gozada ponerse a jugar y comenzar pudiendo llevar una moto naked e ir desbloqueando conforme jugamos nuevos modos. De repente nos regalan una scooter, o compramos una Kawasaki Ninja y nos metemos en el circuito de Suzuka, o en una carretera de pueblo, por ejemplo..

Lo mejor de todo reside en el hecho de que podremos comenzar a jugar en un modo más sencillo, facilitándonos en todo momento el control de la moto gracias a la señalización de donde frenar en las curvas, permitiéndonos preocuparnos únicamente de acelerar y frenar cuando toca, con marchas automáticas y disfrutando de nuestra evolución en el pilotaje, para luego ir lanzándonos a modos más difíciles.
Pero es que hay tantos modos desbloqueables, y dentro de estos modos tantas competiciones que iremos desbloqueando a base de cumplir objetivos en carrera, que el vicio irá subiendo exponencialmente, haciendo que la diversión siempre esté presente.

Arcade o simulación, tú eliges.
En cada carrera dispondremos de diferentes tipos de cámara, como en la mayoría de este tipo de juegos, pudiendo vernos en tercera persona, un poco más cerca o bien en primera persona, pudiendo apreciar como dentro de los depósitos de líquido de frenos bailan los fluidos conforme cogemos las curvas.
Dentro de las facilidades que nos permite el título, destaca el hecho de que cuando nos salimos de la pista o nos caemos, tendremos la posibilidad de rebobinar la acción hasta antes del momento del desastre, para rectificar y poder seguir avanzando sin percances tantas veces como queramos. Esto se agradece sobre todo en los primeros compases, pues nuestr@s adversarios son bastante agresiv@s, no dudando en ningún momento en darnos algún toque para hacernos perder el equilibrio.

Si queremos un mayor realismo, siempre se nos permitirá ajustar la dificultad y tener así un reto mayor, ideal para cuando vayamos tomando bien el control del juego o ya seamos jugadores veteranos en este tipo de títulos.
La verdad es que se nota mucho la diferencia entre unas u otras motos, haciendo que las carreras sean super divertidas. Por ejemplo, en el caso de las scooters, nos divertiremos pudiendo hacer giros rápidos en las curvas, cogiendo velocidades que oscilan entre los 100-150 km/h. Luego hay motos más grandes que nos van a costar más de girar o tumbar, debiendo afianzarnos mejor en su manejo.
Muchos circuitos y muchas motos.
Pero como hemos comentado en anteriores líneas, gracias a la accesibilidad jugable, vamos a querer jugar y repetir una carrera tras otra con el fin de dominar el manejo, apurar la frenada y sentir el placer de ir adelantando a tod@s nuestros rivales sin piedad, acabando la carrera en primera posición.

Cabe destacar también el hecho de que las carreras son mixtas, corriendo tanto hombres como mujeres en todas las competiciones, con igualdad de condiciones y rivalidad dura asegurada en todo momento. Este punto me ha gustado, pues se siente la inclusión total sin distinciones.
Sorprende la variedad de circuitos y la cantidad de modos de juego que podremos ir desbloqueando a base de conseguir estrellas en cada una de las carreras a las que se nos va dando acceso. Así disfrutaremos tanto de carreras en campo abierto como viajando al circuito Ricardo Tormo de Cheste (Valencia), por poner un ejemplo.

Hasta este punto nos hemos centrado en el modo más sencillo de juego, acercándonos más a lo arcade, pero podremos por un lado ajustar todo a nuestro gusto para un mayor realismo o bien optar al modo profesional, donde la cosa se pondrá más exigente.
Aparte del modo Ride Fest que hemos comentado, dispondremos también de un modo multijugador online a base de salas donde crear partidas, modo multijugador local con pantalla partida, un editor de nuestro piloto, vinilos… Y como no, el Bridgestone Riding School, donde podremos probar los diferentes tipos de neumáticos de la prestigiosa marca mientras aprendemos todos los conceptos del pilotaje profesional a través de un completo tutorial.
Gráficos y sonido.
A nivel gráfico el juego consigue dejarnos boquiabiertos en todo momento, con unos escenarios fantásticos y un realismo a nivel de detalle de motos y pilotos muy bien conseguido. No en vano, es el primer Ride que nos viene en Unreal Engine 5, lo cual ya promete bastante.

La sensación de aceleración y el realismo que destila, sobre todo cuando nos ponemos en primera persona, es una verdadera gozada. Esto, unido a unas físicas muy trabajadas, hacen que la experiencia sea maravillosa a los mandos, debiendo estar muy atentos en todo momento para apurar al máximo el acelerador y dar los giros correctamente, con el fin de salir victoriosos.
Las texturas y los efectos meteorológicos consiguen redondear la experiencia, consiguiendo que por momentos todo parezca real, con la inmersión que ello representa.
Pasando al apartado sonoro, vamos a disfrutar de una banda sonora que acompaña, así como unos efectos de motor muy bien conseguidos, distinguiendo perfectamente el rugido del motor de cada una de las máquinas que pilotaremos a lo largo de sus más de 30 horas de juego si queremos sacarle todo el partido. Ahí es nada…
Conclusión.
Si bien es cierto que esta nueva entrega no inventa nada que no hayamos podido ver antes, nos ofrece nuevo contenido y pule lo ya visto, con el fin de traernos un producto fresco y apetecible. Sus 45 pistas disponibles con esta variedad de modos, consiguen atraparnos y hacernos disfrutar en todo momento de carreras espectaculares.

Por todo ello, si estáis buscando un buen juego de motociclismo, aquí tenéis una de las mejores propuestas que vais a encontrar de momento en el mercado. Personalmente me ha parecido toda una gozada de juego que no puedo dejar de recomendar.
