Análisis del DLC Visions of Four Heroes, de Dynasty Warriors: Origins

Gráficos
Sonido
Jugabilidad
Duración
Muy recomendable
Genial DLC que alarga (y mucho) la vida del DW Origins
El DLC Visions of Four Heroes para Dynasty Warriors: Origins es más que un simple DLC. Si el juego base fue un pedazo de musou, que en gran parte renovaba la franquicia y nos dejó con ganas de más caos en el campo de batalla, esta expansión es como un sueño hecho realidad (literalmente).
Koei Tecmo y Omega Force lo lanzaron en enero de 2026 para PS5, Xbox SerieS/X, Nintendo Switch 2 y PC. Nos trae más de 20 horas de historia principal añadida (y más de 30 si lo completamos todo), centradas en cuatro «what if» épicos con héroes infravalorados o que no entraban en la trama principal con todo el peso que merecen: Zhang Jiao (el líder de los Turbantes Amarillos), Dong Zhuo (el tirano loco), Yuan Shao (el noble ambicioso) y Lu Bu (el demonio invencible).
Casi como un juego dentro del juego proporciona una nueva oportunidad de regresar al mejor Dynasty y de seguir batallando en estas épicas contiendas multitudinarias. No hace falta decir que es necesario tener el juego base y podrás «activarlo» después de completar el capítulo 2 del mismo.

Una batalla soñada
Si disfrutaste de DW Origins ya sabes que aquí no encarnas a un héroe mítico y legendario, sino que juegas como Ziluan, el protagonista anónimo y errante con amnesia. Esta expansión hace honor a su nombre, Visions, porque quedaremos sumidos en secuencias oníricas donde en vez de machacar a estos tipos, les ayudaremos a cumplir sus destinos alternativos al estilo ¿Y si…?
¿Y si Zhang Jiao no cae en las colinas contra los Turbantes Amarillos? ¿O si Dong Zhuo impone orden sin volverse un monstruo? Cada capítulo es lineal, empieza con el de Zhang Jiao (obligatorio primero) y desbloquea los demás. Las cinemáticas son breves y directas, sin dramas exagerados como en entregas pasadas: aquí hay un tono más serio y oscuro, humanizando a estos villanos sin traicionar su esencia. No hay ramificaciones innecesarias, las narrativas fluyen naturales, con arcos que se sienten plausibles en el lore del Romance de los Tres Reinos. Aunque es cierto que algunos finales se parecen demasiado, y duran poquito (2-3 horas por héroe), también lo es que enganchan porque están muy bien escritas y consiguen ser inmersivas.

Un Origins renovado
Lo importante aquí, como en cualquier Dynasty, es saber si mantiene su esencia y el sello característico de la saga. Si el núcleo musou de Origins sigue intacto (miles de enemigos en pantalla, combos fluidos, Rage Arts demoledores). Y la respuesta es un rotundo sí. Regresa con toda la espectacularidad y brutalidad ofrecida en su título base.
Las batallas reutilizan mapas del juego base con cambios en enemigos, clima y objetivos, escalando dinámicamente a tu nivel (incluso en Ultimate Warrior). Te toca apoyar aliados, capturar bases para subir moral, o planificar y moverte rápido entre frentes para evitar colapsos. Algunas misiones son brutales, como los 2v2 contra jefes que te van a hacen sudar.
Pero para ayudarte en todos estos retos contamos con novedades en cuanto a contenido…

Más armas, más aliados, más…
El DLC incluye dos armas nuevas. El Arco, que es melee por defecto, pero que pulsando bloqueo + ataque dispara flechas rápidas y permite acumular Vigor para potenciar tiros lejanos. Ideal para limpiar hordas o debilitar oficiales o, incluso, eliminarlos en la distancia. El Dardo de Cuerda (Rope Dart) que se ha convertido en nuestro favorito: ataques que te acercan al enemigo, golpes/combos infinitos de gran alcance y un ataque Musou que parece un golpe heredado de Scorpion de Mortal Kombat. Ambas armas suben de nivel y se exportan al juego principal. Además, todas las armas anteriores ganan niveles extra y artes nuevas. ¡Es pura adicción!
También encontraremos nuevos acompañantes jugables: Zhuhe (Guardián de la Paz), Diaochan (la belleza letal) y Fei Wei (cazadora misteriosa con arco). Los controlas temporalmente con un medidor, añadiendo variedad al juego pero sin robar protagonismo a Ziluan.
Incluye añadidos en Modos de juego: Batallas Estratégicas, se trata de un mapa donde juegas por turnos entre misiones principales. Debilitas al enemigo con escaramuzas (capturas, duelos), ganas Tácticas Secretas y reduces su HP antes del clímax. Es algo básico (siempre lo limpias en el límite de turnos), pero añade un interesante componente táctico al estilo Empires.
El Campo de Entrenamiento: misiones con límite de tiempo para recoger materiales, para mejorar armas y encuentros con jefes (1v1). Importantísimo este Modo de juego, pues ayuda a «refrescar» las mecánicas ya que este DLC llega casi un año después del juego base y te facilita el regreso a DW. Y si has adquirido el juego base de nuevas, mejor acábalo antes de enfrascarte con el DLC, ya que te ayudará a familiarizarte con personajes, nombres y batallas.

Un año de mejoras
En cuanto a gráficos y sonido es igual que Origins. Explota el Unreal Engine 5, luciendo de maravilla con masas épicas de miles de soldados simultáneos en el campo de batalla, a 60fps estables (120 en PS5 Pro). Recicla su genial música con temas épicos en los combates importantes o en los momentos álgidos de la batalla. Y esos gritos de guerra cuando las compañías cargan o cuando provocan en el caos del combate. Sigue siendo genial.
Además, se beneficia de un año de desarrollo durante el cual han llegado mejoras y «parches» optimizando el juego.
Sus batallas masivas, su estrategia ligera y sus armas y mecánicas adictivas hacen que DW Origins sea el mejor musou del mercado. Este DLC no hace más que recordarlo, sino potenciarlo con añadidos que alargan su vida (aun más) y que son el gancho ideal para que los fanáticos regresemos a él.
Este año aun tendremos mas DW, así que nos quedan muchas batallas por librar y muchos enemigos con los que medirnos. No está mal empezar con estas visiones.
