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Análisis de Moss: Book II para PSVR2, un cuento de hadas, magia y aventuras

Gráficos
Sonido
Jugabilidad
Duración

Imprescindible para PSVR2

Pocas pegas tiene este juego, asequible y divertido, que crea una sinergia encantadora entre el jugador y su protagonista.

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Moss: Book II te roba el corazón desde el primer momento. Una vez que abres sus páginas y te adentras en su mágico mundo, como espectador y al mismo tiempo como elemento activo, ya no puedes dejar de pensar en volver a él y convertirte en esa especie de gigante bondadoso, asomado a un libro vivo donde una ratita valiente llamada Quill te mira directamente a los ojos, pidiendo ayuda con un gesto de su patita.

Lanzado originalmente en 2022 por el estudio indie Polyarc para PSVR1 y traído a PSVR2 en febrero de 2023 como uno de sus títulos estrella de lanzamiento, esta secuela te mete de lleno en el mundo de Moss. Quill, con su espada diminuta y su capa ondeante, busca cristales mágicos para derrotar al siniestro Arcane y salvar su reino. Y tú, que eres el Lector, esa colosal presencia que vive fuera del libro, vas a tener que ayudarla: giras páginas, mueves plataformas y luchas a su lado. Son casi unas 10 horas de pura aventura (más si cazas todos los secretos), mezclando puzzles ingeniosos, plataformas precisas y combates ligeros que se sienten como hojear un álbum ilustrado lleno de vida.

En PSVR2 no es solo un port, la experiencia gana enteros con mejoras que hacen que cada gesto de Quill te llegue al alma. Vamos a sumergirnos en este cuento, página a página, reto a reto y aventura tras aventura…

Quill y tú, ya inseparables

La historia es lo que hace que Moss: Book II sea inolvidable. Se trata de un relato tierno con toques oscuros que te envuelve, literalmente, con una increíble sensación de estar completamente dentro de ese mundo mágico gracias a una VR absolutamente inmersiva.

Moss II retoma la historia justo donde acaba el primer Moss, aunque si no lo jugaste perderás detalles pero nada más, con Quill huyendo del malvado Arcane que amenaza con corromper todo Moss con su magia negra. Juntos exploráis reinos variados: bosques encantados donde la luz filtra entre hojas gigantes, minas ardientes con ríos de lava burbujeante, y montañas nevadas que crujen bajo vuestros pies.

Las cinemáticas son páginas del libro que volteas con tus manos virtuales, y un narrador con voces cambiantes (grave para los villanos, suave para Quill) te sumerge como si leyeras el cuento en voz alta a un niño. Lo mágico es la conexión entre tú y Quill: ella te saluda con entusiasmo cuando apareces, duda con un gesto triste si fallas un puzzle, y celebra cada victoria con saltitos que te sacan una sonrisa tonta. Te sorprendes sufriendo en los combates, preocupado por que nada le pase y también, con las victorias, notas ese subidón de alegría.

Hay momentos emotivos que te pillan desprevenido, giros que aprietan el pecho y te hacen cuestionar qué significa ser un héroe o un amigo. No es uno de esos blockbuster con explosiones y épicos momentos… no le hace falta: es un cuento íntimo que crece en ti, dejando un regusto dulce y reflexivo. Al final, te quedas con ganas de un Book III, porque este mundo y esta ratita se han colado en tu cabeza.

Intrusos en un mundo virtual

En lo visual, PSVR2 transforma Moss: Book II en un diorama vivo que parece salido de un sueño. La resolución sube a 4K por ojo con 90 imágenes por segundo estables, haciendo que cada hoja, cada cristal reluciente y cada sombra juguetona se vea nítida y mágica en la pantalla OLED. Quill es asombrosamente expresiva: sus orejas se mueven con el viento, sus ojos brillan con determinación, y hasta su capa ondea con física realista.

Mención especial a los entornos, que son poesía, escenarios en los que estás sumergido y de los que no quieres salir, recreándote en la contemplación de un castillo lejano o unos pasillos que se pierden a la vista si te inclinas a mirarlos. Pero es que hay de todo: imagina cuevas de cristal que refractan la luz en arcoíris, praderas donde la hierba se mece al paso de Quill, o acantilados nevados que se pierden en la niebla.

El eye-tracking (ya sabéis que las PSVR2 siguen el movimiento de los ojos) es un detalle genial: miras un objeto interactuable y se ilumina o lo que más nos ha sorprendido, ¡cuando Quill reacciona como si supiera que la estás observando! No hay caídas de frames ni glitches molestos, ofreciendo una experiencia suave como la seda, ya sea jugando de pie o sentado.

Moss II tiene otra ventaja imbatible: es VR accesible para todos, sin mareos, y cada rincón invita a explorar con calma, perdiéndote en la belleza de un mundo que cabe en tus manos. Especialmente indicado para iniciarse en este tipo de dispositivos y apto para todas las edades.

Saltar, luchar, pensar… y disfrutar

El gameplay es otra piedra de toque. Brilla la colaboración entre tú y Quill, como un dúo perfecto en una aventura compartida. Por un lado controlas sus movimientos básicos con los analógicos (salta, ataca con espada, esquivas), pero como Lector, usas los Sense Controllers para moldear el entorno: estiras para crear pasarelas, le acercas cajas u objetos para que trepe, lanzas plataformas flotantes o golpeas enemigos desde lejos con puñetazos gigantes.

Además de las ya vistas en el primer Moss hay armas nuevas, como un martillo pesado para aplastar escudos o un bumerán que rebota en las paredes… y poderes muy locos y divertidos como catapultar a Quill como un proyectil viviente.

Los puzzles son asequibles y algunos te harán pensar y sobre todo observar el entorno. Por ejemplo, en un nivel ella trepa una pared resbaladiza mientras tú bloqueas chorros de lava… en otro, sincronizáis ataques para derribar torres.

En cuanto a los combates, pues son dinámicos pero justos: hordas de insectos y criaturas mágicas con patrones predecibles, jefes épicos que requieren trabajo en equipo (tú distraes, ella flanquea). Y para terminar esta sensacional mezcla de factores jugables tenemos la guinda en el plataformeo, que es preciso y con checkpoints generosos para evitar la frustración.

Los Sense Controllers se manejan y responden de maravilla con esos hápticos adaptativos que te hacen sentir el crujido de un escudo roto o el rebote de una plataforma, o con la resistencia que ofrecen los gatillos al blandir la espada de Quill, entre otras cosas.

Conclusiones

Es accesible para novatos (dificultad suave) pero satisfactorio para pros, con trofeos y recompensas ocultas que invitan a rejugar. Es uno de los juegos más indicado para comenzar en esto de la VR, con esa jugabilidad que fluye natural, como si el libro cobrara vida en tus palmas.

No podemos terminar sin mencionar el sonido, con una voz de narradora carismática (español latino) que pasa de tonos graves a juguetones, y una banda sonora orquestal emotiva compuesta por flautas delicadas para momentos tiernos de Quill, por tambores intensos en jefes y con asombrosos efectos binaurales que te envuelven (hasta oyes los pasitos de nuestra ratoncita cerca de tu oreja).

Es inmersivo sin ser abrumador, perfecto para sesiones relajadas y claro, si queremos buscarle peros podemos apuntar a su corta duración y la ausencia de New Game +… Pero es que este Moss II nos ha cautivado, es el VR familiar de PSVR2 por definición. Quill te conquista, los puzzles encantan, y la magia que todo lo envuelve lo hace inolvidable.

Nunca has estado más dentro, literalmente, de un cuento.

Giacco

Redactor jefe de las secciones de Cómics y Videojuegos, así como presentador de muchos de los programas de Hello Friki Podcast.

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