Análisis de Ebola Village, un Resident Evil estilo ruso

Gráficos
Sonido
Jugabilidad
Duración
Recomendable
Un clon imperfecto de RE, pero con su "gracia" y a precio imbatible
Hoy os traemos la review completa de Ebola Village, un survival horror indie que parece un clon descarado de Resident Evil Village pero con un encanto soviético y un particular virus ébola como desencadenante de la pesadilla. Salió en PC el 13 de mayo de 2025 para Steam, y hace poquito, en enero de 2026, aterrizó en consolas como Xbox SerieS/X, Switch, Nintendo Switch 2 y PS5, donde lo hemos jugado.
Entre las muchas cosas que sorprenden en este título está el increíble dato de que ha sido desarrollado por Indie Games Studio, que es solo una persona, un genio llamado Viktor Trokhin (sí, un dev solitario, que ha hecho un trabajo digno de elogio y admiración). Este clon de RE, que está realmente bien, llega con precio reducido, unos10-20 € dependiendo de la plataforma, y en Steam tiene una valoración «Muy positiva» con 81% de 351 reseñas. De momento.
¿Es una joya o un meme andante? Vamos a contaros qué tal nos ha ido con este RE ruskie… y os adelantamos que tiene luces y sombras. Pero que es divertido y se deja jugar muy bien.

En una lejana aldea rusa…
Primero, la historia, que es homenaje sin filtros ni complejos de los clásicos de los ’90 pero con sabor URSS. Aunque a veces, seamos sinceros, más que homenajear copia sin miramientos. Juegas como María, una tipa dura con shorts ajustados que parece salida de un cosplay de Claire Redfield (sí, ya empezamos con los guiños obvios a la saga RE). Está en su pisucho viendo la tele y de repente cortan la serie para lanzar una de esas breaking news con carácter urgente, ya que ha aparecido una nueva amenaza biológica: ¡una terrible mutación del ebola en un pueblo de la Rusia profunda!
Preocupada por su mamá y su ex-marido Ruslan, que fíjate tú que casualidad que viven allí, coge el coche y se lanza a la aventura, dispuesta a arriesgarlo todo. Al llegar al pueblo, otro cliché: se queda sin gasolina. Así que tiene que internarse a pie, algo inquieta por el aparente abandono del pueblo. No hay ni un alma… o eso parece.
El pueblo está infestado de zombies babosos, licántropos, maníacos con motosierra y un toro blanco gigante como jefe estrafalario y desafiante. Además, las apariciones de una especie de zombie/bruja vestida con traje regional tampoco es muy tranquilizador. Por supuesto, no todo será sobrevivir, ya que tienes que desentrañar el misterio que rodea al pueblo: experimentos raros, conspiraciones y giros que más que sorprenderte, te provocan hilaridad.
La ambientación está brutalmente currada: casas destartaladas, posters soviéticos, coches Lada oxidados y nieve por todos lados. Te sientes en uno de esos pueblos perdidos en las montañas, rodeado de zombies, completamente solo (sola). También contribuye a esa sensación la ausencia de multijugador, es puro single-player inmersivo que logrará ponerte de los nervios.

Pocas balas, mucho morro
En cuanto a lo jugable, tenemos una de cal y otra de arena. Es un FPS survival horror puro y duro: exploras el pueblo y casas enormes (esto es un poco loco, porque por fuera parecen chozas y por dentro mansiones, esa extraña física soviética ;D), resuelves puzzles de los ’90 tipo «encuentra llave con trébol» o descifra códigos en calendarios del ’97, y gestionas un inventario ultra-limitado (empiezas con 4 slots, pudes aumentar solo hasta 10 y, eso sí, tienes cofres para guardar todo lo que no quieras o puedas llevar encima).
Para curarte cuentas con hierbas igual que RE, con su macetita y todo, pero estas son rusas y también las puedes mezclar para aumentar su potencia o conseguir distintos efectos (eso sí, son mezclas muy locas). En cuanto a la munición de las armas, pues hay veradera escasez de balas y los enemigos son realmente duros (la vida en la estepa curte mucho). El combate está diseñado para teclado/ratón, y se nota en el apuntado con pad, que es algo caprichoso (la mira acelera la pantalla como loco) y apuntar a grupos es una ruleta rusa. Impreciso, se podría definir usando una sola palabra.
Menos mal que el nivel de gore te hace olvidar un poco estas carencias. Disparas y desmiembras zombies capa por capa: piel, músculos, huesos volando con realismo épico. Pistolas, escopetas, cuchillos melee… y bosses únicos como el toro o el loco de la motosierra.
Puedes guardar como en RE, pero cambiamos las máquinas de escribir por otra cosa (ya verás), y cuenta con 3 dificultades: fácil para los novatos, hardcore para masoquistas… y una más equilibrada. Es decir, las de siempre. En cuanto a duración, tampoco es una aventura demasiado larga ya que en menos de 10 horas te la ventilas, algo más si vas a por todo y quieres conseguir los trofeos/logros del juego.
Este es uno de los motivos por los que no aburre, porque es corto, pero se disfruta por su nivel de intensidad y por su apuesta, loca y descarada.

Despellejando zombis capa a capa
No va mal servido en el aspecto técnico. Ver el nivel de sus gráficos, puro Unreal Engine 4, te hace flipar pensando que solo un dev se ha encargado de todo. Quizá en exteriores falle si te fijas en las luces y detalles de texturas (o esas vacas que pastan por ahí y parecen carton/piedra), con escenarios repetidos y elementos presentes en cada calle una y otra vez. Pero los interiores, sin embargo, están saturados de elementos como botellas, radios, posters… y con ellos interactúas.
Es verdad que a veces el escenario (interiores) está sobrecargado, dando una sensación de exceso, no de desorden o dejadez, que es lo que se intenta trasmitir.
El modelado de los zombis no está mal, sin llegar al nivel de los últimos RE. Cumplen de sobra y mantienen un realismo aceptable, sobre todo cuando empiezan a desmembrarse, ese gore está más cercano a Dead Island, pero por desgracia se repiten muchos modelados y al final siempre encontramos a los mismos enemigos, misma ropa y todo.
Mola ese detalle/homenaje que hace que las puertas crujan como en RE1, con transiciones de carga y todo. En 4K se ve chulo, limpio, pero flojea en animaciones y escenas. Algo completamente comprensible (es un indie), pero que se te olvida dado el buen nivel general del juego.
En cuanto al sonido, tenemos una música atmosférica repetitiva y molesta a la larga, que surte efecto en los momentos de tensión y se acompaña de buenos efectos (disparos, gruñidos), y alguna que otra sorpresa. Las voces están totalmente en ruso (bien para la inmersión), pero por desgracia los subs en inglés/español son un desastre: mal traducidos, desincronizados, y líneas de diálogos que dan risa en vez de miedo. Se nota la IA en este aspecto, una pena.

Conclusiones
Si te mola el survival horror gore y exigente, con alma de RE pero que no termina de tomarse en serio… es tu juego. Por su precio reducido no te vas a arrepentir. Es como un fan-game soviético que no se corta en mirar a la cara a Capcom y se ríe de su propia osadía. No pretende ser un AAA, sabe en que liga juega, y lo hace muy bien, mucho mejor que otros indies similares, pero que se sienten vacíos.
Si quieres una experiencia pura y pulida, esperate a RE8. Pero para una noche de sustos y memes, Ebola Village da lo que promete… incluso un poco más. Tienes sustos, acción, supervivencia y muchas risas, a veces involuntarias.
Este clon imperfecto de RE se deja jugar y divierte. Disfrútalo antes de que Capcom ponga a trabajar a sus abogados.
