Críticas de videojuegos

Análisis de The Nightmare Box Vol. 1, abre la caja… si te atreves.

Gráficos
Sonido
Jugabilidad
Duración

Muy recomendable

Tres juegos en uno... y ninguno malo. Para fans de los horror games

Valoración de los Usuarios Be the first one !

The Nightmare Box Vol. 1, el pack físico de terror indie para PS5 editado por los cracks de Meridiem Games, no es un juego cualquiera. Es una antología de tres survival horror independientes que te meten de cabeza en pesadillas procedurales, cazadores sádicos y pueblos malditos. Lanzado el 19 de noviembre de 2025, con su precio reducido se convierte en un imprescindible para los amantes del formato físico y para los masoquistas a los que nos gusta sufrir con juegos de terror. La edición que lanzó Meridiem incluye un disco con los tres títulos más tres cartas de tarot coleccionables que dan un toque místico brutal.

Tres pesadillas que se meten en tu consola… y de ahí a tu cabeza. Si eres de los que apagan las luces para jugar a Resident Evil o Outlast, este Vol. 1 es tu nueva obsesión. No esperes AAA pulidos, aquí manda el terror crudo, indie, con atmósferas que te erizan la piel y duraciones cortitas (unas 10 horas en total, 3-4 por juego a no ser que te atasques, como nosotros, con algún enemigo o puzle). Perfecto para maratones de Halloween atrasados o para regalar a ese amigo que presume de no asustarse nunca.

Vamos al lío, a desgranaros cada pesadilla sin spoilers, con pros, contras y con veredicto personal.

Vayamos por partes…

Y lo suyo es separar cada título, porque nada tienen en común salvo su buena factura y sus ganas de asustarnos…

1. Project Nightmares Case 36: Henrietta Kedward (NC Studio) La bruja que nunca olvidas

Arrancamos con el rey del pack, un survival horror en primera persona que te conecta a la mente de una bruja histórica del siglo XVIII vía juguete maldito. Año 1982: científicos locos usan una máquina para «curar» traumas, pero en vez de terapia, te inducen un sueño que te manda a un laberinto procedural de sustos aleatorios. Cada partida es distinta: habitaciones que cambian, apariciones impredecibles de Henrietta (esa abuela siniestra que te persigue como un demonio). Exploras, resuelves puzles simples y usas sigilo para no acabar devorado por la oscuridad… ¡cuidado que las velas se agotan!

La atmósfera es de 10. Luces tenues, sonidos que crujen como huesos rotos y un lore perturbador sobre brujería real (inspirado en la leyenda de Henrietta Kedward, exiliada de Salem). Los jumpscares procedurales son adictivos: nunca sabes cuándo va a saltar un cuadro o cuando esa aparición te asusta con un primer plano. Gráficamente, para indie, luce sensacional en PS5, con textos en español y carga rápida.

Sin duda es el que más nos a gustado, con su tensión constante, como si estuvieras en The Ring pero jugable. Su duración supera las 3 horas, pero como hemos dicho antes puede ser superior si te atascas en ciertos momentos… como nos pasó a nosotros: Hay una zona «maldita» en la que la bruja campa a sus anchas y te persigue. Atravesarlas es una pesadilla porque es implacable y si te oye (cuidado con las maderas del suelo que crujen) estás perdido. Algunos puzles son los típicos de buscar llaves o piezas, también incluye el recurrente puzle de piezas móviles… pero vamos, que es un indie y aprueba, pese a todo, en este apartado.

Veredicto: 8.5/10. La estrella del pack. Si buscas innovación indie, este es tu P.T. moderno.

2. No Son of Mine (Pleasantly Friendly Games) El crío que te quiere muerto

Este es el más creepy de los tres. Eres un detective que no está convencido de la resolución de un caso pasado y decide reabrirlo: y esto nos lleva a quedar encerrados con un niño asesino y fantasmal, que te caza en una mansión laberíntica. Sigilo puro, exploración abierta, puzles y un «combate» raruno con un artilugio llamado CB 9000, con lentes que nos permite ver al espectro (no preguntes, pruébalo). El maldito chaval es listo: te acecha, usa el entorno y te hace dudar de todo. Oscuridad total, linternas limitadas y un misterio familiar que te revuelve el estómago. Eso sí, la resolución del caso queda algo forzada y encontramos un giro tan sorprendente como ilógico.

Lo mejor es la persecución a la que nos somete el puñetero crío, que nos una genera paranoia brutal. El diseño de niveles es enorme, con secretos por todas partes, y el sonido (respiraciones, pasos) te pone los pelos de punta. Podemos enfrentarnos al crío pero casi es mejor no hacerlo, ya que la munición es limitada y el combate (ya lo hemos dicho: raruno). Para esos momentos están las taquillas, para escondernos y rezar por que pase de largo

Como los otros dos tiene textos en español y su duración depende tanto de nuestra pericia como de la suerte, pero menos de cuatro horas no te las quita nadie. Ten en cuenta que el chavalín es implacable y te va a matar, mucho, con lo que tendrás que repetir secciones. En cuestión de gráficos no es tan potente e impactante como los otros dos juegos, pero suple con su ambientación y el sonido.

Veredicto: 7/10. Divertido para masoquistas del sigilo, aunque podía estar más pulido y ser menos cruel con el jugador.

3. Remorse: The List (Ashkandi & Truthkey) El pueblo que te odia

Una premisa que es un clásico del terror: despiertas en Hidegpuszta, un pueblo húngaro fantasma, con una lista misteriosa como guía. Exploras un mundo semiabierto interconectado, gestionas recursos escasos, disparas (o apuñalas) monstruos y desentrañas tu pasado que por algún motivo lo tenías mentalmente bloqueado.

Cuentas con armas variadas, te enfrentas a bosses épicos y, lo mejor, posee una narrativa profunda con cinemáticas de audio/video. Su referencia velada (o no tanto) a Silent Hill es evidente… y no la hace nada mal.

Libertad total de movimientos, puedes ir donde quieras, perder horas en callejones malditos, explorar a tu gusto, y esto lo convierte en toda una sorpresa para ser un indie. Además, consigue mantener ese mundo abierto sin perder su atmósfera opresiva, con niebla eterna y horrores lovecraftianos. El combate es satisfactorio (cuando no se atasca) y la historia es de las que te engancha. Se le puede encontrar «peros», sin embargo la sensación que deja es la de un juego muy bien desarrollado. Además, contiene el llega en Español y su rejugabilidad está garantizada si quieres completar los coleccionables.

Lo único que molesta es ese combate torpe en ocasiones (apuntado impreciso), y que el mundo se siente vacío si no lo exploras bien.

Veredicto: 7.5/10. El más «tradicional», perfecto para nostálgicos de PS1. Te sientes vulnerable, y eso mola.

Veredicto global: ¿Vale la pena la caja?

The Nightmare Box Vol. 1 es un caramelito para fans del indie horror. Le hemos dado una puntuación media: 7.7/10 y si combinas su variedad, su apuesta y su edición física hace que su compra valga la pena.

Tres historias de terror bien contadas y con muchos puntos satisfactorios, como el caracter procedural de algunos o los impagables momentos de tensión y sigilo. Contiene evidentes fallos técnicos, aunque menores, algo típico de los indies, y una duración que puede parecer corta… pero sin duda ofrece lo que promete en el título. Es una caja llena de pesadillas, ideal para el jugador aficionado al terror y que busca algo distinto… pero con ecos de los clásicos.

En breve os contaremos sobre el Vol.2, que es más experimental (Burnhouse Lane, Dagon…), pero este Vol.1 es terror directo, sin paños calientes. ¿Te animas?

Giacco

Redactor jefe de las secciones de Cómics y Videojuegos, así como presentador de muchos de los programas de Hello Friki Podcast.

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