Análisis de The Nightmare Box Vol. 2, del terror cósmico al vacío interior

Gráficos
Sonido
Jugabilidad
Duración
Excelente
Muy buena antología de terror. Con títulos muy diferentes entre sí, pero todos interesantes
Vamos a sumergirnos en The Nightmare Box Volumen 2, esa edición física para PlayStation 5 que Meridiem Games lanzó el pasado 20 de noviembre de 2025 y que os prometimos traer hace unas semanas. Quizá algo menos de terror, o de tensión, pero permanece la buena calidad en esta nueva antología.
Se trata de un paquete que reúne tres videojuegos independientes de terror, cada uno con su propia personalidad inquietante, y que llega envuelto en una caja muy atractiva que incluye (gran detalle) cartas de tarot coleccionables que le añaden un toque esotérico y amplian la serie que iniciamos con el primer volumen.
No es solo un disco, una edición física: es un conjunto de obras que te invitan a explorar rincones oscuros de la mente humana, el cosmos lovecraftiano y lo absurdo, todo desde la comodidad del sofá y con el mando en las manos. Esta colección te atrapará durante horas, repartidas en sesiones intensas y variadas… porque vas a encontrar terror cósmico, dramas introspectivos y locas pesadillas sanguinarias. Cada una con su estilo y su sello.

Burnhouse Lane, buscando las ganas de vivir (y sobrevivir)
Comencemos por Burnhouse Lane, el primero de los títulos que carga el disco. Aquí encarnas a Angie Weather, una enfermera al borde de la muerte que recibe una oportunidad desesperada: cumplir cinco tareas imposibles para recuperar su vida. De hecho el prólogo es demoledor y nos plantea un tema muy serio y contundente.
La historia se despliega en un mundo gris y hostil, donde la amistad, el arrepentimiento y una esperanza frágil guían cada paso. No hay prisas: avanzas a un ritmo pausado, resolviendo puzles con objetos del entorno que recoges en un inventario clásico. Se trata de combinar herramientas cotidianas para abrir caminos bloqueados o distraer presencias siniestras.
Los diálogos ramifican la narrativa ya que tus palabras y decisiones moldean las relaciones con (posibles) aliados y enemigos, llevando a finales que reflejan tus elecciones. De vez en cuando, surge un combate ligero: tomas una pistola con munición escasa y debes apuntar con precisión, ya que cada bala cuenta y los adversarios golpean con rudeza. También hay momentos de plataformas simples, como saltar obstáculos o huir de amenazas, pero todo sirve al relato emocional.
La atmósfera es densa, con fondos dibujados a mano que transmiten melancolía y cierto pavor psicológico… a lo que contribuye la banda sonora original, con aportes invitados, envolviendo la obra con melodías que se clavan en la memoria. La voz en inglés de los personajes añade profundidad, haciendo que sientas sus miedos como propios, y los subtítulos al castellano (como tienen los otros dos juegos), te permiten seguir la narrativa sin ningún problema. En unas cinco o seis horas terminas la aventura principal, pero las ramas narrativas invitan a rejugar para descubrir matices ocultos. Es una experiencia que te deja reflexionando sobre la vida, con más que posibles lágrimas y sonrisas inesperadas.

Dagon: Edición Completa, Lovecraft en tu consola
Es el turno de Dagon: Edición Completa, una antología interactiva inspirada en los relatos de H. P. Lovecraft, desarrollada por Bit Golem.
A modo de novela narrada se nos mete en la historia principal de Dagon, donde un oficial de barco de la Primera Guerra Mundial naufraga y enfrenta horrores submarinos que erosionan su cordura. Pero la edición completa expande con contenidos adicionales: El Horror del Ferrocarril, basado en una pesadilla real del autor… La Pequeña Botella de Cristal, un tesoro escrito por Lovecraft de niño… y Lo que Trae la Luna, un extra exclusivo para consolas que sumerge en un mundo onírico cósmico.
Cada segmento es una experiencia compacta, ideal para una sola sesión de treinta a sesenta minutos. La jugabilidad es minimalista y deliberada ya que te mueves en escenarios estáticos en tercera persona, observas detalles perturbadores, interactúas con elementos puntuales como documentos o visiones fugaces. No hay combates, ni puzles, el foco está en la inmersión narrativa, impulsada por una voz en off atmosférica que recita los textos con fidelidad absoluta.
Tiene algo que nos ha encantado, y es que a lo largo de las aventuras escubres notas escondidas con curiosidades sobre la vida de Lovecraft y su influencia cultural, lo que enriquece la experiencia. Los gráficos en 3D evocan delirios lovecraftianos: formas imposibles, sombras que sugieren entidades ancestrales, colores desvaídos que oprimen el alma. Es como caminar por un cuento ilustrado que cobra vida, donde el verdadero terror radica en la impotencia ante lo incomprehensible, lo cósmico y lo superior.

Anglerfish, retro terror absurdo y brutal
Y llegamos al más loco y frenético de los tres: Anglerfish, que cierra la caja con una propuesta salvaje y adictiva.
Todo arranca en una fiesta de despedida de soltero en el bar Anglerfish, enclavado en las montañas de Mols. Tú y tus colegas, disfrazados de colegiales por una de esas absurdas promociones para bebedores, compiten por ser el mejor hombre recogiendo números de teléfono. Pero, como si de Abierto hasta el amanecer se tratara, la medianoche trae el caos: las chicas, con guiños a iconos del cine como Ellen Ripley o la novia de Kill Bill, se convierten en vampiros sedientos.
Es una sátira grotesca sobre leyendas urbanas de Hollywood y criaturas nocturnas, llena de humor negro y absurdos. La mecánica central gira en torno a la muerte como progreso: cada vez que mueres, el juego guarda en ese punto y altera el mundo según cómo y dónde ocurrió el final. Si te decapitan, quizás en la siguiente ronda un enemigo pierda la cabeza antes… si caes en una trampa, surge un atajo… y así una miríada de posibilidades y cambios procedurales.
Esto crea bucles estimulantes, con cambios manuales en escenarios, enemigos y eventos: un programa de citas reemplaza una pelea, o los te los encuentras ahí arriba, que ahora los vampiros flotan como globos. Controlas un personaje que dispara con escopeta de munición infinita y que debemos encontrar (spoiler: la puerta al lado de los aseos).
Explora recovecos del bar mutante, resuelve puzles elementales como mover objetos o activar interruptores… y poco más aparte de sobrevivir y seguir avanzando. Los enemigos irrumpen con sorpresa, arrancando miembros o proponiendo absurdos, como matrimonios post-mortem, que le dan un toque gracioso dentro de tanta víscera.
El arte en píxel 2D es vibrante y visceral, con gore explícito que salpica la pantalla y con esa música que evoca creepypastas con ecos de bandas sonoras clásicas de terror, cacofónicas y tensas. La primera partida dura unas dos horas para el primer final, pero la rejugabilidad explota con múltiples conclusiones, un secreto que querrás descubrir y variaciones que mantienen la frescura. Los personajes son conscientes del ciclo que «viven», colaborando con carteles motivadores o suicidios aliados. En conjunto es un torrente de risas incómodas y sustos, donde morir se convierte en pura diversión retorcida.

The Nightmare Box Volumen 2 es excelente por su diversidad: una aventura emotiva, una antología contemplativa y un caos procedural, todo en un formato físico de precio accesible, que celebra el terror indie y lo multiplica por 3.
En total, disfrutaremos de unas diez a doce horas de contenido principal, sin tener en cuenta las posibles rejugadas infinitas en Anglerfish, por ejemplo. Se ha cuidado que el mando de PS5 se adapte perfectamente, con vibración háptica que intensifica los momentos clave. Si el terror te atrae en sus distintas formas (psicológico, cósmico o grotesco), esta caja te ofrecerá momentos inolvidables, donde cada título deja una huella distinta.
