Análisis de Therapy Simulator (Demo): Siéntate, cuéntame tus traumas

Una Demo divertida
Entretenida
Quedan muchos elementos sin probar que están en la versión completa... pero se deja jugar y divierte.
Si alguna vez has querido sentir/saber lo que es el oficio de psicólogo, pero así, de cachondeo y sin responsabilidades… este es tu juego. Therapy Simulator te deja probarlo con esta demo gratuita, para tomar un primer contacto a la obra desarrollada por Jemboy para PC Steam… y para reírnos un rato.
Aquí eres un terapeuta sin título, sin empatía certificada y con un ego del tamaño de Manhattan (que, por cierto, es el skyline que ves por la ventana de tu cutre oficina). Llegas al trabajo, pulsas un botón de ascensor que parece sacado de una peli porno de los ’80, enciendes la luz y… resulta que tienes una sala de espera llena de frikis: un tipo obsesionado con vídeos de «atascado en la lavadora» llamado Edipo (sí, Freud se remueve en su tumba), un wannabe de BoJack Horseman y un tipo raro que deambula como zombie.

Bienvenidos a esta locura que es Therapy Simulator (en su versión demo), donde ser psicólogo es como jugar a los Sims pero con diálogos ramificados y cero responsabilidad ética. Esta demo (unos 20-40 minutos, ideal para un café rápido) es un teaser brutalmente honesto: point-and-click básico para captar el rollo.
Clicas en pacientes, los arrastras al sofá (¡ellos solos se sientan, que al final no son tan idiotas), y zas: árbol de diálogos con tres opciones mágicas. 1) Devuelve la pregunta como un loro («¿Y eso te hace sentir…?»). 2) Sé «compasivo» pero opinático («Vaya, suena a trauma de infancia, ¿no?»). 3) Opción tonta para descojonarte: «¡Ponte sombrero de vaquero y suelta burradas!» o «¡Máscara de caballo ON!». Las sesiones duran 5 clics, cobras pasta… y repites. Es como una terapia express para adictos a TikTok: rápido, absurdo y te deja con ganas de más.
Lo mejor es sin duda su humor negro y paródico. Esto NO es un simulador serio de psicología (gracias a Dios, que no quiero un doctorado virtual), es sátira pura: pacientes procedurales generados con toques AI, oficina neoyorquina mona con posibilidad de mejoras cutres a cambio de lo que ganamos con nuestro «trabajo», y la libertad de ser el terapeuta psicópata.

¿Quieres traumatizar de por vida a Edipo? ¡Hazlo! Risas garantizadas. El arte es simple pero acogedor: 3D low-poly cozy, ya sabéis, esos pocos pixeles coloreados y brutotes que retratan a la perfección los personajes absurdos y caricaturescos de este tipo de juegos. Con sus colores pastel, su ventana dinámica con la ciudad bullendo abajo. El sonido tampoco está nada mal, incluyendo diálogos con voces decentes, música chill que grita «relájate!!!», en una perfecta e hilarante colisión. Los diálogos en inglés están localizados a muchos idiomas, incluido el español (menos mal)
Por desgracia también tiene partes un poco más negativas. Es un juego bastante básico con diálogos repetitivos, opciones que a veces parecen copy-paste, cero personalización de oficina en la demo (eso llegó con el Early Access, en diciembre 2025), y un tono indefinido: ¿comedia absurda o drama light?
En fin, esta demo es como una sesión gratis con un loquero borracho: corta, caótica, adictiva y te deja pensando «¿cual de los dos es el loco aquí?». Potencial brutal para el full game (más pacientes únicos, upgrades, hogar propio). Si te mola lo indie paródico y paranóico BÁJALA YA (sigue gratis en Steam).
E intenta no traumatizar a nadie
