Críticas de videojuegosVideojuegos

Análisis de Winter Burrow, para Nintendo Switch. Un precioso título de supervivencia.

Valoración.

GRÁFICOS.
SONIDO.
JUGABILIDAD.
DURACIÓN.

Una experiencia recomendable.

Winter Borrow es una propuesta que mezcla una estética cozy con supervivencia, equilibrando la dificultad para que disfrutemos de una experiencia interesante y recomendable.

Valoración de los Usuarios Be the first one !

A veces apetece desconectar de todo un poco y disfrutar de un juego que nos entretenga y relaje a partes iguales. Hoy os traemos uno de esos títulos, con ingredientes de exploración, recolección de recursos, construcción de objetos, cocina y supervivencia, dentro de un mundo dibujado a mano, donde tomaremos el control de un ratón.

Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver…

Desarrollado por el estudio Pine Creek Games y contando con la distribución de la mano de Noodlecake, se nos presenta para Steam, Xbox One, Xbox Series X|S y Nintendo Switch, Winter Burrow, un título precioso visualmente y exigente por momentos, con el fin de hacernos disfrutar de una experiencia equilibrada entre el relax y el intento de sobrevivir en condiciones extremas.

La historia del juego nos presenta a una familia de ratones de campo que se mudan a la gran ciudad, pero en su intento por prosperar, los padres del protagonista de esta historia, fallecen debido a las duras condiciones laborales y de vida estresante.

Decidido a salir adelante, nuestro protagonista vuelve al hogar donde antaño fue feliz con su familia, para encontrarse con su tía, pero pronto se dará cuenta de que nada va a ser sencillo, pues la casa de sus padres se encuentra en muy mal estado, debiendo restaurar gran parte de la misma para vivir medianamente bien.

Explorar, construir, sobrevivir…

Y a partir de aquí comenzaremos con nuestra aventura, debiendo seguir las pautas que se nos van marcando, de cara a ir elaborando diferentes herramientas, materiales y objetos de la casa, mientras exploramos nuestro entorno y vamos consiguiendo materias primas con las que ir creando toda suerte de cosas.

Dispondremos de cuatro barras diferentes: una de energía, que deberemos conservar para no morir, una de hambre, la cual deberemos ir llenando con alimento para que no se ponga a descontar barra de energía, una barra de frío, que se irá vaciando cuando estamos a la intemperie en nuestras exploraciones y una barra de cansancio, que mermará cuando realizamos acciones físicas como talar árboles o esprintar.

Nuestro objetivo en el juego residirá en ir reparando nuestra madriguera a base de construir una cama o reparar un sillón por ejemplo, y luego crear nuevos materiales que nos permitan realizar otros objetos diferentes.

Todo esto lo conseguiremos saliendo por el bosque y buscando materiales, pero hay que tener en cuenta que nuestra barra de frío y el tiempo son muy importantes, y corren en nuestra contra. Así, nuestras exploraciones en un primer momento deberán ser cortas, con el fin de llegar a tiempo a nuestro hogar para no mermar nuestra energía. Más adelante, con mejores ropas para afrontar el frío y nuevas herramientas, podremos ir avanzando un poco más lejos.

Belleza en movimiento.

Uno de los aspectos más importantes del título residen en el hecho de que no vamos a disponer de un mapa para situarnos, lo cual hará que tengamos que fijarnos en cada exploración que realizamos por donde vamos, para poder llegar a casa a tiempo sin quedar perdidos y caer desmayados de frío y poca visibilidad a nuestro alrededor. Conforme nos baja la barra de frío, nos aparecerá enmarcando la pantalla copos de nieve, los cuales pasarán a emborronar la pantalla, haciendo complicado orientarnos. Es por ello que en un primer momento deberemos ser cautelosos en nuestras incursiones exploratorias.

La parte buena es que al principio se nos irá guiando en cierto modo en lo que tenemos que construir, o a quien tenemos que visitar para seguir avanzando en la historia. Todo esto nos servirá para familiarizarnos con todas las mecánicas del juego, para luego lanzarnos ya sin red a la supervivencia pura y dura, debiendo seguir los objetivos marcados para conseguir nuestra misión.

Orientándonos para sobrevivir.

Encontraremos zonas a las cuales no podremos acceder hasta conseguir algún objeto o realizar alguna acción, pudiendo más adelante descubrir una nueva zona explorable. Esto hace que debamos ir y venir una y otra vez, mientras hacemos acopio de materiales y seguimos elaborando y construyendo nuevas cosas para seguir avanzando.

En ocasiones nos deberemos enfrentar a insectos u otros seres, con combates sencillos, sin dificultad, pero añadiendo un poco de emoción a nuestras exploraciones diarias, a la par que nos proporcionarán alimento para cocinar.

Aparte de todo lo descrito en líneas anteriores, tendremos por otra parte momentos en los cuales se nos irán tratando temas como la vejez, la soledad o las relaciones familiares, con algún que otro recuerdo o conversación interesante que nos harán disfrutar de una bonita historia, con sus puntos más tristes y otros más alegres, pero todo bien encauzado para hacernos disfrutar de una experiencia entretenida, sin llegar a ser muy difícil de finalizar y con ese buen sabor de boca que destilan los títulos entrañables.

Gráficos y sonido.

A nivel gráfico nos encontramos ante un juego dibujado a mano, con unas animaciones hechas con mucho mimo, aportándonos en todo momento arte en movimiento muy bien ejecutado. Por momentos me ha recordado a un cómic con vida propia, o bien a un cuento maravilloso que cobra vida ante mí.

Nada desmerece en lo que podemos ir descubriendo a lo largo de nuestra aventura, invitándonos a seguir avanzando, descubriendo y sobreviviendo a lo que está por venir. Francamente bello y relajante, a pesar de que nos obliga a sobrevivir. Es un toma y daca constante entre lo cozy y la premura de seguir con vida…

Por otro lado, dentro del apartado sonoro, disfrutaremos de una banda sonora bastante bella en su conjunto, acompañándonos en todo momento y llenando la experiencia de principio a fin.

A esto, hay que añadir unos efectos sonoros bien recreados, haciéndonos participes en todo momento de las sensaciones que podemos llegar a vivir en cada entorno por el cual nos desplazamos, dando como resultado un conjunto redondo.

Conclusión.

Winter Burrow es un título indie muy bien trabajado, el cual pretende darnos una lección de vida, mientras nos hace disfrutar de una experiencia de supervivencia, entrelazada con el relax de ir haciendo acopio de materiales para dar forma a multitud de elementos que harán la vida de nuestro pequeño ratón más fácil.

Personalmente, me ha encantado la experiencia, pudiendo ser finalizada en unas 10-12 horas, sin llegar a desesperarnos y con el equilibrio justo de dificultad, con el fin de que lo pasemos bien y podamos apreciar ese buen hacer gráfico que destila el título.

¿Queréis intentar sobrevivir en el bosque? Comenzad por adecentar la madriguera…

Luis Martínez Semper

Amante de la lectura, escritor de poesía, novelista en proyecto... Tengo experiencia en reseñas literarias, así como en análisis y artículos sobre videojuegos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba