Críticas de videojuegos

Crítica: «Rustler». Una aventura muy gamberra.

Historia.
Jugabilidad.
Gráficos

Una premisa muy potente, pero que no termina de ser redonda.

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Que Grand Theft Auto es una de las franquicias más rentables es algo más que sabido por todo el mundo. No es de extrañar que sea fuente de inspiración para más de uno, como es el caso de la desarrolladora indie Jutsu Games, que mediante Kickstarter logró sacar adelante una loca aventura llamada Rustler, cuyo objetivo era coger Grand Theft Auto y trasladarlo a la época medieval. De hecho, sus creadores lo llaman Grand Theft Horse . El juego salió originalmente para PC en el 2019, y dos años más tarde ha dado el salto a las diferentes consolas y lo han hecho por todo lo alto ya que el distribuidor Tesura Games y su editor Modus Games han apostado por publicarlo en formato físico para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Nintendo Switch, Xbox Series X y Series S, Microsoft Windows y Mac OS.

Argumento, historia, personajes…

La historia no puede ser más sencilla. Estamos en plena época medieval. Nos ponemos en la piel de Guy, un tio, un don nadie sin oficio ni beneficio que vive con su madre. Es el típico matón, un chulito maleducado que una noche de borrachera, un amigo lo convence para participar en Gran Torneo que organiza el rey y cuyo premio es nada más ni nada menos que la mano de la princesa. El ganador se casará con ella, lo que solucionaría la vida de Guy instantáneamente. La cosa no es tan sencilla ya que el evento es solo para la nobleza, así que Guy tendrá que ingeniárselas para reunir el dinero de la inscripción y además, conseguir un certificado falso que lo acredite como un noble de alta cuna. Contra todo pronóstico, el plan comienza bastante bien, hasta que la cosa se tuerce cuando alguien le traiciona y tiene que salir del embrollo él solo.

Sistema de juego, jugabilidad…

El sistema de juego es exactamente el mismo que cualquier GTA clásico. Un punto de vista cenital y un mundo abierto que podremos explorar libremente. Tenemos la misión principal y las secundarias, las cuales tendremos que completar ya que es la única manera de conseguir dinero rápidamente. Podremos robar caballos, matar a quién nos plazca y liarla parda, pero teniendo en cuenta que los caballeros/policías pueden descubrirnos y en cuanto lo hagan, será bastante complicado deshacerse de ellos. Disponemos de diferentes armas como espadas, ballestas o guadañas, y escudos y armaduras para defendernos, que iremos encontrando mientras exploramos o mientras realizamos misiones, aunque también podemos comprarlas en una tienda.

Conforme completamos misiones, ganamos puntos que podemos usar en el árbol de habilidades para mejorar nuestros atributos. Están divididos en 4 categorías: Combate, A distancia, Montar y Social. Podremos gastar esos puntos como queramos y si no estamos contentos con nuestra elección siempre podremos reiniciarlos, aunque cuesta dinero hacerlo.

El mapa no es excesivamente grande pero necesitamos un caballo o una carreta para movernos por él. Hay plazas de aparcamientos para caballos y es muy sencillo hacerte con uno sin que te vean, aunque también puedes asaltar a algún jinete despistado y robarle su montura, eso sí, hazlo bien y rápido o el dueño se volverá contra ti y serás tú el que acabe en el suelo. Da igual los delitos que cometas, pero hay que andar con mucho ojo y evitar que te vea la policía ya que si te descubren te perseguirán sin descanso. Igual que en el Grand Theft Auto podemos cambiar el color de los coches robados para que dejen de perseguirnos, aquí podremos llevar nuestra montura a un establo y cambiarle el color. Otra forma de evitar que nos busquen es encontrar los carteles de Se Busca que hay repartidos por la ciudad y quitarlos.

En el GTA podíamos cambiar la emisora del coche y elegir la emisora que queríamos escuchar. ¿Cómo trasladamos esto a la época medieval?, pues con un bardo. Si lo contratamos, durante un tiempo nos seguirá y amenizará nuestra aventura. Si no nos gusta la melodía, podemos golpearlo y tocará desde canciones con típico corte medieval, hasta techno o hip hop. 

Antes he comentado que el juego obliga en parte a resolver las misiones secundarias. Muchas de ellas se acaban limitando de ir al punto A al B y no son muy elaboradas, pero hay algunas son muy divertidas y te llevan a situaciones muy absurdas que me han sacado alguna carcajada. Desde asustar a la gente vestido como si fuéramos la muerte, a trabajar para la Santa Inquisición, o ayudar a un hombre que quiere ser rapero. La verdad es que las he disfrutado más que la propia historia principal, que termina siendo algo floja en comparación con alguna secundaria. También hay minijuegos y podemos participar en carreras de caballos, en justas o pelear en un ring. 

Una cosa que le recrimino es que no dispone de opción de guardar la partida manualmente, lo que es un problema ya que a veces la misión queda lejos y cada vez que mueres toca galopar hasta allí, lo que resulta algo tedioso. Es cierto que podemos comprar casas y en ellas podemos guardar la partida, pero es igual de engorroso tener que desplazarte hasta ellas para hacerlo.

Gráficos y banda sonora…

A nivel gráfico el juego cumple con su cometido. Los escenarios son detallados y los personajes tienen un aire cartoon. Como no tiene ningún tipo de rigor histórico, vemos cosas muy graciosas como grafitis insultando a la realeza. Cuando andas por la ciudad, desde las ventanas los habitantes arrojan sus excrementos por la ventana, o cerca de los burdeles vemos corazones salir mientras escuchamos jadeos. Las ciudades son lo más divertido de visitar ya que en las afueras, las granjas y campos están algo vacíos. Hecho de menos no haber visto más animales o más misiones por el extrarradio.

El juego no está doblado a ningún idioma porque los personajes no hablan, solo balbucean, pero viene con textos en castellano para que lo entendamos todo perfectamente. En cuanto a la banda sonora, me ha parecido una genialidad la idea del bardo como acompañamiento musical, pero además de que cuesta dinero contratarlo, te sigue donde tú vayas y en alguna ocasión ha sido una molestia más que otra cosa, pero en general me lo he pasado muy bien con él.

Impresiones finales.

Rustler parte de una idea muy buena que es adaptar un GTA a la época medieval. Los guiños a la saga son constantes y ver como los han adaptado para la época hace que esboces más de una sonrisa mientras juegas. De hecho, el humor es la gran baza de este juego, hay referencias a los Monty Python y los Caballeros de la mesa cuadrada, a la cultura pop como los Beach Boys… Tiene misiones muy divertidas, de verdad que tiene momentos brillantes, pero son los que menos y pierde fuelle conforme avanzamos. Es un juego corto, en unas 10 horas lo habremos terminado y en este caso le ha venido bien su corta duración. Una de las cosas más divertidas que tiene GTA es liarla en la ciudad y escapar de la policía, pero en Rustler estás rezando para que no te pillen ya que quitarse a los caballeros de encima cuesta mucho, y no te digo nada cuando tienes que enfrentarte a varios juntos, lo que le quita buena parte de la diversión al juego.

Lo Mejor…

  • Su humor.
  • Las tramas de algunas misiones secundarias.

Lo Peor…

  • La dificultad al escapar de la policía.
  • Escenarios fuera de las ciudades algo vacíos.
  • No tiene punto de guardado manual.

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