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Crítica: «NieR Replicant ver.1.22474487139…» no es lo mismo, es mejor.

Historia
Jugabilidad
Gráficos

Un tesoro oculto que renace

Un JRPG de culto que sorprende constantemente por los giros en su trama y por su multiplicidad de mecánicas de juego.

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Conste que a partir de este mismo momento, desde esta línea concreta, me referiré a este título sólo como Nier Replicant, y así no desgastaré la parte numérica de mi teclado.

Hecho este apunte sólo puedo comenzar con la expresión «¡¡Qué juegote!!». Va por adelantado que los RPG son de lejos mi género favorito. La gran mayoría me enamoran. Pero soy un gamer viejuner, de los que ya no se sienten cómodos con cualquier título. Los unos echan para atrás por su complejidad, que si equípate con esto, cosecha aquello, mezcla lo otro… y el resto resulta cargante por lo vacío de su trama. Cuesta encontrar un RPG adictivo por su historia, por sus personajes, por la sencillez de sus mecánicas, por la elegancia de sus personajes… y NieR Replicant, es ese juego.

Situándonos en contexto, no hablamos de un juego nuevo. Ni de un remake o una remasterización. Este NieR es en todos los sentidos una versión mejorada del título que enamoro a tantos jugadores en 2010. Así lo expuso su director, Yoko Taro, y así puedo confirmarlo. Quien lo jugase entonces en PS3 y XBox 360 debe de cualquier forma posible echarle el guante a esta versión de 2021, que como el original japonés, tiene a un adolescente NieR como protagonista.

Y es que NieR Replicant toca la patata y es dinamita pura desde el minuto uno. Arrancamos la historia en el Tokio de 2053 conociendo a un joven de pelo plateado llamado NieR (a no ser que como yo, acabes rebautizando al personaje, soy «de esos») que cuida de su hermana Yonah en un viejo edificio aparentemente abandonado. Yonah está enferma, y fuera, aunque es julio, nieva, el mundo parece haber sufrido un apocalipsis, la humanidad está siendo diezmada y todo alrededor está repleto de unos seres semi-fantasmagóricos a los que llaman Sombras. NieR trata de evitar el ataque de estas Sombras, pero sus fuerzas no alcanzan a resistirlas. Por ello, acaba recurriendo a regañadientes al poder de un viejo grimorio que tiene consigo. Así, de repente, nuestro personaje se vuelve hiper-poderoso y somos capaces de enfrentarnos a centenares de enemigos aumentando niveles a velocidades de vértigo y en pocos segundos. Tras esta introducción tan espectacular, la historia da un salto de unos 1400 años en el futuro. Estamos de repente en un entorno medieval, en una aldea y un mundo con elementos fantásticos. Pero seguimos siendo el joven NieR, que continúa cuidando de la pequeña y enferma Yonah. ¿Qué está pasando? ¿Son los mismos NieR y Yonah del incio? Más aún, en nuestra primera misión acabamos liberando a y haciendo migas con un antiguo libro mágico que flota en el aire y nos habla. Se trata del culto y redicho (a la par que gruñón) Grimoire Weiss, que tampoco recuerda mucho del pasado. Así, nos embarcaremos en una aventura junto a Weiss por lo largo y ancho de este mundo en pos de encontrar los Versos Sellados para que Weiss vaya recuperando sus recuerdos y magia y con la esperanza de que Yonah se cure de la enfermedad que la acecha, la necrosis rúnica. Y hasta aquí puedo leer sin dar más pistas de una historia que ha de ser descubierta por uno mismo.

Vamos un poco con el aspecto técnico y las siete diferencias con respecto al NieR de 2010. Aunque gustó, el juego original pecó de ciertos puntos flojos. Algún problemilla que otro con el sistema de combate. Jugadores que se aburrían con el exceso de misiones secundarias en un mapa super amplio que obligaba a perder mucho tiempo desplazándose… tontunas que podían entorpecer la experiencia. Pero este Replicant ha superado con creces todos aquellos obstáculos, ofreciéndonos un nuevo NieR super dinámico, ágil y divertido a más no poder. Precioso en el aspecto visual, aunque al principio nos agobie que todo esté un poco vacío o que los sitios estén lejos unos de otros, nuestros protagonistas se mueven con tal fluidez y velocidad que el mundo es un pañuelo. El juego va a mil por hora e incluso si, como yo, sois de los que os recreáis con las mil y una misiones secundarias que nos van proponiendo, la experiencia tiene cero fricciones y por ende, las horas de juego se te pasan volando. Yo de hecho le he cogido cariño a irme de excursión por el mundo a lomos de mi jabalí salvaje mandoble en mano para abatir gigantescos rivales. Y es que si te centras en la historia principal, te puedes acabar el juego en dos tacadas sin pestañear. No porque sea corto, (necesitarás mínimo una veintena de horas) sino porque te sumergirás de tal forma en la historia que quedarás atrapado en la misma hasta su desenlace. Yo soy más de los que de camino a cumplir una misión principal, si un señor mayor me pide que encuentre a su perrete extraviado… no puedo negarme.


En cuanto a la historia, aunque os he soltado unas primeras notas, sabed que su complejidad incrementa constantemente, que las sorpresas abunda por doquier y que lo que pretendía ser una aventura sencilla va convirtiéndose, plot points mediante, en una espiral de emociones sin fin. Además, los secundarios y la troupe que acaba por acompañarnos son de lo más genial. Un grimorio que está vivo, una guerrera en lencería que suelta más tacos que palabras y un niño raruno con poderes mágicos se unirán a nosotros para dar caña. Pero es que el resto del elenco, el más secundario aún, quizás por las veces que les visitas y las muchas charlas que con ellos mantienes, o las situaciones que vives con y por ellos, acaba por enamorarte también.

Ah, y no quiero olvidarme de reseñar lo loco de las mecánicas de juego, que nos llevarán de sentirnos en un clásico JRPG a de repente estar viendo a NieR desde un plano cenital cual scrolling shooter en el que tenemos que disparar a cientos de enemigos. O de repente, sufrir otro cambio de ángulo y sentir que estamos en un metroidvania. O cambiar de nuevo y pensar que jugamos un Resident Evil. Es una locura divertidídisma. Incluso hay en cierto momento una parte de la historia, en el Bosque de las Leyendas donde el juego deja de ser un RPG para convertirse en una novela (literalmente) de «escoge tu propia aventura». Una delicia visual que innova y arriesga, haciendo de NieR Replicant un título único y sorprendente incluso para quienes más le damos al género del rol.

Con dos cuestiones más y una petición cierro esta reseña. Una primera cuestión que he adorado durante las muchas horas de juego y otra que me trae por el camino de la amargura. La primera, la BSO, un maravilloso compendio de melodías que quedarán grabadas en vuestro cerebro (y como yo, acabaréis tarareándolas en la ducha sin ser conscientes de ello). Y la segunda, los malditos puntos de guardado que te obligan a desplazarte a determinadas localizaciones para poder salvar la partida o a jugar sin poder parar (e irte a la cama porque al día siguiente madrugas) hasta dar con un nuevo punto (aquí buzones), algo que ya me parece viejuno y que me recordó a los tiempos de FFVIII cuando me pasaba horas con Squal & co. dando vueltas hasta dar con un lugar donde guardar la partida. Odioso. Ah, y la petición… señores de Square Enix, aunque Replicant está maravillosamente traducido y subtitulado, si este juego (al igual que lo pensé con el FFVII Remake) estuviese doblado al castellano, la experiencia se volvería ya inenarrable. He dicho.

Comentado esto, sólo me queda reiterar las muchas maravillas de un NieR Replicant que ha superado su anterior versión en muchísimos aspectos, que se juega con mucha facilidad y que sorprende constantemente por los giros en su trama y por su multiplicidad de mecánicas de juego. Asi que ¿a qué esperáis para disfrutarlo?


Dandan_Friki Pills

Dani Collado. Comunicólogo. Replicante mentalmente divergente. Leo cómics en mi TARDIS. I 💙 books, sci-fi, dinosaurs 🦖 & cheesecake. Friki 24/7.

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