Análisis de Final Fantasy VII: Remake Intergrade, para Xbox Series S. Un remake fantástico que llega para quedarse.

Valoración
GRÁFICOS.
SONIDO.
JUGABILIDAD.
DURACIÓN.
Un indispensable.
Final Fantasy VII: Remake Intergrade llega por fin para Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2, haciendo que podamos disfrutar de este espectacular título en todas las plataformas por fin.
Hace seis años comentábamos las virtudes del regreso de un título que marcó toda una generación, el mítico Final Fantasy VII. Tal y como podréis apreciar en el siguiente enlace, pudimos asistir al resurgir de un clásico RPG, con su lanzamiento para PS4:
Un clásico reimaginado.
Muchos fueron los que vivieron aquel momento como algo grandioso, sorprendidos por el hecho de ver como se nos entregaba una primera parte del título, con 40 horas de juego que expandían de manera exponencial su duración original de PlayStation, dejándonos con muy buen sabor de boca a nivel general, y por que no decirlo, con ganas de más.

Gracias a la actual diversificación de los títulos para diversas plataformas, hemos podido asistir a la publicación de este fantástico remake, tanto para Xbox Series X|S como para Nintendo Switch 2, consiguiendo desde el pasado 22 de enero un gran éxito en ventas a nivel mundial.
La versión lanzada este 2026 se titula Final Fantasy VII: Remake Inergrade, ya que contiene su DLC Intermission, ofreciéndonos entre 8 y 10 horas de juego adicionales, disfrutando de una historia de dos capítulos donde manejaremos a Yuffie Kisaragi, con nuevas mecánicas jugables y personajes por descubrir.
Vuelve Cloud.
Poder disfrutar de las andanzas de Cloud Strife, volver a ver a Tifa y encontrarnos de nuevo con Sefirot, será toda una experiencia disfrutable a los mandos de nuestra Xbox, o bien en la poderosa híbrida Nintendo Switch 2.
Y es que, ver cualquier vídeo del gameplay de este remake nos hace desear jugarlo, pero cuando por fin podemos disfrutar en carnes propias de la experiencia, la sensación de estar ante algo espectacular se intensifica, pues desde que arrancamos el juego vamos a disfrutar de un deleite audiovisual continuo, deseando más y más conforme avanzamos.
Los más puristas ya comentaron en su momento que se había roto la esencia del título original, pero analizándolo en perspectiva, hemos asistido a un engrandecimiento brutal de una historia que, si bien consiguió todos los elogios del pasado, necesitaba ese punch que lo trajera a nuestros tiempos como se merece, y eso es lo que en mi humilde opinión han conseguido, por un lado dividiendo la historia principal en diferentes entregas, y por otro, ofreciéndonos una experiencia jugable fresca, adictiva y diferente de principio a fin.

Mucho más.
Profundizar en cada aspecto narrativo y darnos una explicación de muchas cosas que en su momento quedaron un poco cogidas con pinzas, consigue que esta nueva experiencia merezca la pena, pues todo aquello que entonces quedaba al azar en nuestra imaginación, ahora es recorrido con escenas, diálogos y transiciones, haciendo que su duración sea mucho mayor. De ahí esa partición en diversas entregas, de las cuales pronto se recibirá para Xbox y Switch 2 su segundo capítulo.
Para que os hagáis una idea en el caso de que no hayáis disfrutado de este remake, comentaros que esta primera parte únicamente cubre los primeros compases del juego original, haciendo que sus primeras 4 horas se conviertan en las más de 40 de esta versión. Esto es gracias, tal y como hemos comentado en anteriores líneas, a esa profundización, a ese hilar en base al argumento principal y cubrir con detalles el paso de un lugar a otro de la historia.
Mi compañero Dandan_Friki Pills ya comentaba en su momento que la primera media hora del original ocupa en este remake las 3 primeras horas del juego, contándonos todo lo que pasa desde que llegamos para poner la bomba en el reactor Mako 1 hasta que se nos propone un nuevo objetivo, pudiendo ver las consecuencias de la explosión, realizar diferentes acciones adicionales con alguna misión incluida e interacción con personajes, lo cual demuestra que había mucho más por contarnos.

Todo un deleite visual.
Sumergirnos en las diferentes localizaciones y ver como todo cobra vida a nuestro alrededor, con algún que otro relleno, pero demostrando que merece la pena para sentir de una forma más absorbente un entorno que antaño únicamente imaginábamos de pasada entre misión y misión.
Y sí, en el original el combate era por turnos, pero aquí se ha optado por algo más parecido a los últimos juegos de la saga Final Fantasy, mezclando un poco la acción en tiempo real con el relleno de la barra BTC, permitiéndonos de este modo realizar ataques más potentes, mientras vamos alternando entre uno u otro personaje para atacar, defendernos o curar a nuestr@ compañer@.
Hay un punto de estrategia dentro de cada combate, pues no es sólo atacar y esquivar, ya que debemos emplearnos a fondo en conseguir que salga a flote la vulnerabilidad de cada uno de nuestros adversarios, para poder usar nuestra magia y encontrar el tipo de ataque que cause más daño.
Cada cual con sus habilidades.
Y no hay que olvidar que cada personaje tiene sus características, pudiendo estar realizando por ejemplo un ataque con Cloud cuerpo a cuerpo y alternar a Barret para disparar a distancia, disponiendo del sistema de materias para que las habilidades sean únicas.
Llegados a este punto podemos hablar del apartado gráfico del juego, que, como podréis comprobar, plasma de una forma asombrosa cada uno de los detalles de cada personaje que ya conocíamos en el pasado, haciendo que los mismos cobren vida frente a nosotros y podamos disfrutarlos de un modo más realista, demostrando ese mimo y cuidado por cada aspecto del título.

Tanto las cinemáticas como el gameplay consiguen hacernos vibrar a cada paso, queriendo avanzar y descubrir que va a ser lo siguiente, mientras nos empapamos de nuevos datos adicionales a lo visto en su versión de los 90. Francamente es una verdadera gozada disfrutar de esta experiencia de principio a fin.
Todo a la altura.
Si nos pasamos al apartado sonoro, vamos a deleitarnos con cada una de las piezas musicales que acompañan a la aventura, así como el buen hacer del doblaje y de los efectos sonoros, consiguiendo que la experiencia audiovisual brille con luz propia en todo momento.
Ya se dijo cuando fue lanzado en PS4 y cuando dio el salto a PS5. Este remake expande el universo de lo contado en su título original, realzando una historia repleta de crítica social con mensaje concienciador.
El hecho de contar con varias partes hacen que vivamos la experiencia como nuevos juegos, pues vamos a tener contenido al final del camino para bastante más de 100 horas en su cómputo global (cuando por fin llegue la que parece ser su tercera y última entrega).
Pocos peros se le pueden poner a este Remake Intergrade. Si no lo habéis disfrutado, no dudéis en haceros con él ahora que lo tenéis prácticamente en todas las plataformas.
Seguid el destino de Cloud y descubrid la grandeza de un clásico que marcó un antes y un después en el mundo de los videojuegos.
