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Crítica: «Alex Kidd in Miracle World DX» Retorno «made in Spain» a la región de Radaxian

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Jugabilidad
Graficos

Regresa el príncipe de Radaxian

Vuelve un clásico de los 80 con un excepcional lavado de cara Made in Spain. Un deleite plataformero tanto para gamers nostálgicos como para las nuevas generaciones.

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Si al leer el título de este artículo no has podido sentir un nostálgico escalofrío recorriendo tu espina dorsal, es que eres joven y seguramente no viviste la gloriosa era de los 8-bits. Alex Kidd es reflejo de toda una época. Alex Kidd significa Piedra-Papel-Tijera. Significa SEGA. Significa Master System II.

Y aunque el nuestro fue un país eminentemente nintendero (gracias sobretodo a la NASA, la NINPONDO y todas aquellas consolas clónicas que poblaron nuestras casas), algunos tuvimos la oportunidad de catar la 8 Bits de SEGA y de sumergirnos en aquel maravilloso (y complicado) juego preinstalado, distinto al plataformas por excelencia que era Super Mario Bros. e incluso superior en múltiples aspectos.

Alex Kidd in Miracle World era un reto en toda regla, pero un reto divertidérrimo que nos hacía botonear durante horas y devanarnos los sesos tratando de vencer final bosses a golpe de jankenpon.

Primer nivel de Alex Kid in Miracle World… to p’abajo

Un poco de historia

Y el clásico del 86, (primero de una saga de seis) ha sido resucitado en toda regla y con honores. ¿Los culpables? Merge Games y el Jankenteam, equipo patrio formado en 2018 para el desarrollo de este título. ¿Cómo? ¿Que el remake de Alex Kidd es Made in Spain? Pues sí, «asín» es. ¿La historia resumida? Ramón Nafría, uno de los máximos conocedores del universo videojueguil indie en nuestro país es en cierto modo el culpable. Ramón, amante de SEGA trató de hacerse con alguna propiedad de la empresa japonesa para devolvérsela a los jugadores más nostálgico. La cosa estaba complicada porque SEGA recelosa de sus IP no estaba por la labor. Pero llegaron el primer remake de Wonder Boy (The Dragon’s Trap), y después el Streets of Rage 4, y Nafría, que había visto el lavado de cara que el artista José Sanz “Josyanf1” le había hecho al personaje, se lanzó a la piscina. Responsables del título son también Héctor Toro “NareHop”, Daniel Parrado o Jose Ramón García que desde el primer momento pusieron todo su corazón en el proyecto. Y, por supuesto, no podemos olvidar la labor de Tesura Games, distribuidor exclusivo en nuestro país que ha permitido que disfrutemos de este renovado Alex Kidd.


El caso es que la edición física de este remake está disponible desde el mes pasado para todas las plataformas y creedme si os digo que jugar a este título es toda una experiencia. De primeras es un viaje en el tiempo, porque sabes que vas a volver al planeta Aries y a revivir la gran aventura de Alex. Pero cuando el juego comienza, ves que toda su estética ha sido increíble y gratamente adaptada a un excepcional pixel art digno delos tiempos que corren con un cariño y un detalle exquisitos y te das cuenta de que hemos recuperado el clásico plenipotenciado. Arrancar una partida estándar es adentrarse de lleno en el universo de Alex Kidd, a través de aquel mítico primer nivel que a todos nos impactó en los 90 por tratarse de un desfiladero por el cual avanzábamos (caíamos más bien) en vertical. Volvemos a ponernos en la piel de la primera mascota de SEGA (maldito erizo azul que le despojó de su título), el orejudo príncipe ariano inspirado en Bruce Lee y Sun Wu Kong, experto en la técnica shellcore, capaz de destrozar rocas con sus puños. Pero aunque el nivel es el que recordábamos, la sensación es totalmente distinta. El diseño del escenario, el increíble look del protagonista, de los monstruos que nos acechan, el sonido, la tremenda banda sonora con toques de guitarra española de José Ramón «Bibiki» García… este es el Alex Kidd de nuestro sueños. Por lo demás, todos los elementos siguen ahí, la región de Radaxian tal y como la recordamos, el Peticopter, la moto Sukopako, el Brazalete poderoso que nos permite emitir ondas de energía, las cajas, cada malvado enemigo, los enfrentamientos con Gooseka, Chokkina y Parplin a base de piedra, papel y tijeras. Nada falta.

Alex en 2021
Alex en 1986

Pero ¿qué pasa con la jugabilidad?

No hace mucho hablábamos de otro plataformas reciente, Kaze and The Wild Masks, que recuperaba la esencia de los juegos clásicos y la remozaba con nuevas y variopintas dinámicas. En el caso de este Alex Kidd in Miracle World DX, Merge Games y el Jankenteam han optado por ser fieles al original, por mantener sus mecánicas (algunas obsoletas o representativas de un tiempo ya pasado) y su tremebunda dificultad. Esta arriesgada decisión, lejos de ser un handycap, representa la esencia del proyecto: Fidelidad con lavado de cara. Porque aquellas mecánicas de antaño son las que hacían de este un título único en su especie.

Mas no os preocupéis, porque para los amantes del original, más allá del rediseño, hay mogollón de sorpresas para deleitarnos. Sin ir más lejos, la posibilidad de que, simplemente con presionar un botón, el juego se «transforme» en su versión ochentera (como ocurría con Wonder Boy: The Dragon’s Trap). ¿Querías nostalgia? Toma dos tazas. Tampoco han de preocuparse las nuevas generaciones que no están acostumbradas a plataformas como este de gran dificultad. ¿Imposible? Para nada. Alex Kidd, como sus coetáneos, era un juego duro en toda regla, uno donde cualquier roce acaba con tu vida, pero uno que se podía disfrutar y resolver con tiempo, técnica, paciencia y mucha perseverancia. No obstante, para quienes quieran facilitarse la tarea o no sean amigos de la frustración, esta versión DX viene con opción de ajustar el nivel de dificultad o de tener vidas infinitas y continuaciones de serie.

Más novedades

El juego dispone de nuevos niveles (ahora hay un total de 22) fieles a la esencia del original que amplían su mitología. Podemos elegir qué comernos al final del nivel, el clásico onigiri, la hamburguesa norteamericana, el Fish&Chips británico o la españolísima tortilla de patata (Jankenteam, you rule). Además, si logramos superar el juego (cuestión difícil, sobretodo cuando alcanzas el cuasi imposible Castillo de Janken) podemos desbloquear dos modos nuevos de juego creados para la ocasión. Uno es un modo clásico fiel al original en todos los aspectos (incluso en la relación de aspecto, pun intended). El otro, es el Boss Rush, el modo en que, casi como un torneo, nos enfrentamos solo a los jefes finales para practicar nuestro jankenpon.

En conclusión

Como véis, un remake del clásico realizado por fans y para fans que saca lo mejor del original y lo eleva a la enésima potencia para proveernos de un juegazo ideal tanto para quienes disfrutamos de la versión Master System como de las nuevas generaciones que quieran descubrir un título legendario.

¡Ha llegado la hora de enfrentarse a Janken el grande!



Dandan_Friki Pills

Dani Collado. Comunicólogo. Replicante mentalmente divergente. Leo cómics en mi TARDIS. I 💙 books, sci-fi, dinosaurs 🦖 & cheesecake. Friki 24/7.

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