Críticas de videojuegos

Crítica: «Brigandine: The Legend of Runersia». Un tablero inteligente


Notice: Undefined variable: saved_settings in /var/www/vhosts/hellofriki.com/httpdocs/wp-content/plugins/advanced-gutenberg/incl/advanced-gutenberg-main.php on line 4683
Historia
Jugabilidad
Gráficos

Para amantes de la estrategia sobre tablero

Un Risk inteligente y visualmente atractivo, con menos historia de fondo de lo que parece

Valoración de los Usuarios 2.55 ( 1 votos)

Desarrollado por Matrix Software para Nintendo Switch y PS4, este RPG táctico es el resultado del auge de los estudios independientes; hecho que permite la exploración de nuevas sagas e, incluso, el rescate de otras, como es el caso. Y es que ‘Brigandine: The Legend of Runersia‘, es la esecuela del juego lanzado en 1998 para la primera de la familia PlayStation

Esta nueva entrega está situada en Runersia, un continente con una alta concentración de maná y unos guerreros que, gracias al control de esta energía, han desarrollado grandes capacidades de lucha. Se trata de los Caballeros Rúnicos, guerreros que dominan la magia y son capaces de invocar bestias, lo que genera enfrentamientos entre sí y hace que las naciones caigan una y otra vez en un ciclo condenado a repetirse.

En el momento en que empezamos a jugar, el continente de Runersia cuenta con seis naciones de características diferentes, y deberemos escoger una con el objetivo de combatir hasta unificar todas ellas bajo nuestro dominio. 

Se nos da a escoger entre la República de Guimoule, el Sagrado Imperio de Gustavo, la Teocracia de Saleesia, las Islas Unidas de Mirelva, el Reino de Norzaleo y la Tribu Shinobi

Escogemos la República de Guimoule, por razones obvias (el emblema es un unicornio y nos nos va la monarquía) y pronto nos damos cuenta de que estamos en desventaja. 

EL COMBATE

Al escoger vivir esta aventura desde la perspectiva de uno de los seis territorios que conforman Runersia, también elegimos conquistar con nuestra nación todo el continente. O, al menos, intentarlo. Como si de un juego de tablero se tratase, la idea es invadir, base a base, los territorios que nos rodean, conectados por caminos en una suerte de Catán digital. 

Cada turno (o estación) lo compone una fase de preparación, en la que deberemos planificar qué recursos destinaremos a cada una de las bases que componen nuestros dominios (comandantes y monstruos). Deberemos escoger de la forma más hábil posible, dependiendo de nuestro poder, qué bases conviene o no atacar. 

Se trata de batallas de rol táctico por turnos, en las que escogemos de qué manera acercarnos al enemigo empleando un tablero de porciones hexagonales y que nos ofrece diferentes tipos de terreno. Pantano, pradera y montaña son algunos de ellos, e influirán en cada uno de nuestros combates. 

Para invadir a nuestros enemigos, y a no ser que hayamos escogido el modo fácil de juego, tendremos un límite de estaciones.

La dinámica no es sencilla, pues, además de todos estos factores, también influye la equipación de objetos, las expediciones, y una compleja IA que puede hacer cambiar todas estas variables cada vez que iniciamos una partida.

A tener en cuenta: no todas las casas parten con la misma ventaja ya que, el hecho de estar rodeados por todos los flancos puede correr bastante en nuestra contra. 

DÓNDE ESTÁ MI TRASFONDO

‘Brigandine: The Legend of Runersia’, es un juego muy rolero en cuanto a la historia de fondo de cada tribu, reino o república. No obstante, este entramado de trasfondo no deja de ser meramente parte del atrezo de una ficha rolera, sin que esto vaya mucho más allá de las típicas enemistades entre diferentes reinos y solo sirva de decorado para envolver la estrategia. 

A toda esta apariencia de profundidad la acompaña un buen diseño, con un potente equipo artístico ya responsable de Xenoblade Chronicles y un sistema de pelea a lo Final Fantasy Tactics, que nos recordará también a uno de los míticos juegos de mesa: el Risk.

Puestos a pedir: no está en nuestro idioma (si acaso tiene audio en japonés o chino, con subtítulos en inglés) y hay demasiado que leer y comprender de cara al tutorial como para jugarlo en una lengua que, probablemente, no dominamos al 100%. 

Recordándonos a viejos juegos de tablero o, incluso, de PC, ‘Brigandine: The Legend of Runersia’ es una interesante apuesta que, pese a los puntos en contra, ha sabido unir con originalidad numerosos aspectos clásicos y ensamblar esta entrega que dará de qué hablar y proporcionará hasta 100 horas de jugabilidad si queremos exprimir por completo toda la aventura. 

Marta C. Catalán

Foto, vídeo y gestión cultural. Aprendiendo a gestionar vías de escape al aburrimiento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba