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Crítica de Dragon Ball Z: Kakarot (PC Windows)

Recuerdo mi infancia… Tendría yo unos 13 años cuando en mi pueblo sólo se veían 3 canales de televisión, TVE-1, La 2 y la recientemente estrenada Canal 9. No vivíamos con grandes novedades en cuanto a series, dibujos animados y otro tipo de programas. No había internet ni tanta información de la que disponemos actualmente. Recuerdo que una tarde fui a casa de un amigo tras salir del colegio. Puso su televisor y apareció un canal desconocido para mí, TV3, de Cataluña. Me dijo que habían puesto un aparatito que permitía recibir ese canal. De repente comenzó una melodía, y…

Resumen de Reseña

Valoración

Muy bueno

Resumen : Un sinfín de recuerdos para una saga que perdurará por siempre en nuestra memoria.

Valoraciónes : 3.05 ( 2 votos)

Recuerdo mi infancia… Tendría yo unos 13 años cuando en mi pueblo sólo se veían 3 canales de televisión, TVE-1, La 2 y la recientemente estrenada Canal 9. No vivíamos con grandes novedades en cuanto a series, dibujos animados y otro tipo de programas. No había internet ni tanta información de la que disponemos actualmente.

Recuerdo que una tarde fui a casa de un amigo tras salir del colegio. Puso su televisor y apareció un canal desconocido para mí, TV3, de Cataluña. Me dijo que habían puesto un aparatito que permitía recibir ese canal. De repente comenzó una melodía, y una introducción que me dejó con la boca abierta. Allí conocí por primera vez a un Goku niño y sus aventuras en Dragon Ball. Ni que decir tiene que me apresuré a llegar a casa para que mis padres pusieran aquel mágico amplificador, con el fin de poder seguir aquella maravillosa serie.

Introducción.

Pronto corrió la voz, y pocos eran los que no seguían aquellos fantásticos dibujos animados, emulando los famosos Kame en los recreos… Recuerdo también como nos volvíamos locos por comprar fotocopias de láminas con imágenes de los personajes, las cuales se encontraban “clandestinamente” en algunas papelerías. Eran otros tiempos, pero ¡qué tiempos!

Dragon Ball marcó una época, y después de 30 años, aún sigue de actualidad por sus numerosas películas, secuelas de series, videojuegos y merchandising diverso, aparte de sus melodías, inolvidables para todos los amantes de esta saga.

Un sinfín de recuerdos.

Y ¿Por qué os cuento esto en el análisis de un videojuego? Pues porque Dragon Ball Z: Kakarot va de recuerdos, de nostalgia, de aquella magia que vivimos en aquellos maravillosos años, dándonos la posibilidad de vivir los capítulos de la serie Z desde dentro, sintiendo aquella esencia al sumergirnos en sus personajes, al explorar aquellos mundos y, en resumen, disfrutar de una experiencia única, sobre todo para aquellos que hemos vivido sus inicios de primera mano.

Surcando el cielo.

Al iniciar el juego se nos recreará la introducción de Dragon Ball Z con su música original en japonés, consiguiendo ponernos los pelos de punta a los más nostálgicos (doy fe de ello). Tras esto aparecerá un menú en el cual se nos permitirá comenzar una nueva partida, continuar una guardada, acceder a las opciones o bien salir del juego.

Comenzando una nueva partida apareceremos manejando a Goku, el cual se encuentra en el bosque con su hijo Gohan, en busca de ingredientes para comer. Aquí dará inicio la historia que nos llevará por toda la saga Z, desde la venida de Raditz a la tierra hasta el combate con final con Buu, ofreciéndonos más de 40 horas de juego si seguimos la historia principal y las misiones secundarias que encontraremos por el camino.

En Kame House.

Acción en mundo abierto.

El título se nos presenta como un videojuego de rol de acción, ofreciéndonos un mundo abierto en el que podremos explorar todo el universo Dragon Ball, desde la ciudad hasta Namek, pasando por la Kame House y demás localizaciones conocidas, mientras vamos avanzando por la historia y todas las míticas luchas que en ella podremos encontrar.

Así pues, con una vista en tercera persona del personaje, se nos marcarán unos objetivos principales en cada capítulo, pudiendo encontrar otros secundarios que nos reportarán recompensas en forma de subida de nivel, comida y objetos coleccionables, entre otros.

La interface de juego nos presenta un mini mapa en la parte superior derecha de la pantalla, así como un indicador de las bolas de dragón que disponemos, pudiendo reunir las mismas y pedir algún que otro deseo. Debajo del mini mapa tendremos información sobre nuestra misión actual.

Raditz.

En la parte inferior derecha de la pantalla nos aparecerá la barra de salud de nuestro personaje principal, así como su nivel y la energía para realizar ataques, pudiendo recargar la misma en todo momento. Aparte, si nos acompaña otro u otros personajes, nos aparecerán sus iconos y su nivel. En todo momento se nos recordará en la parte izquierda de la pantalla los controles, con el fin de ayudarnos a la hora de realizar una u otra acción.

En busca de las bolas de dragón.

Podremos acceder al mapa del mundo, con el fin de desplazarnos a las localizaciones que se encuentren desbloqueadas directamente. Así mismo, dispondremos de acceso a menús, con el fin de acceder a la ficha del personaje, cambiar a otro, acceder a los emblemas de comunidad o bien preparar menús, comer o asignar, por ejemplo, algún objeto de recuperación de energía, con el fin de usarlo cuando estamos bajos de salud en un combate importante.

Un combate.

Podremos movernos, saltar, correr, volar, lanzar ataques a distancia e interactuar con otros personajes u objetos que encontraremos alrededor de este mundo. Aparte, dispondremos de una función de búsqueda de ki, pasando a una vista en primera persona que nos proporcionara una especie de visión infrarroja con el fin de localizar las energías de animales y otros seres.

La mecánica de juego se basa en momentos de exploración y otros de lucha, ya sea porque topamos con enemigos menores que nos proporcionarán experiencia o bien los enemigos protagonistas de la serie, ante los cuales deberemos hacer frente en combates épicos.

Luchando.

Una gran historia.

Conforme vayamos avanzando en la historia, iremos descubriendo nuevos personajes. Esto se traduce en la posibilidad de manejar a Gohan, Krillin, Piccolo, etc. Según se requiera en una u otra misión argumental. Aparte, conforme se nos vayan presentando personajes, dispondremos de unos emblemas de personajes y comunidades donde ponerlos. En cada comunidad podremos colocar emblemas de personajes afines, con los cuales adquiriremos puntos y mejoras, aparte de invertir nuestros regalos conseguidos en los mismos, con el fin de adquirir mayores potenciadores.

La senda del dragón.

Cada personaje cuenta con su árbol de habilidades, pudiendo mejorar las mismas al subir de nivel. Habrá algunas habilidades que requerirán de orbes, los cuales podremos adquirir realizando misiones secundarias o bien explorando el mundo. Otras habilidades requerirán de entrenamiento especifico, debiendo realizar el mismo para tal fin. Así, podremos conseguir potencia de ataque, golpes especiales y ataques devastadores, los cuales dispondremos para asignar en diferentes ranuras con el fin de activarlos en combate.

Volando.

Combates épicos.

El sistema de combate se basa en un botón para el ataque cuerpo a cuerpo, otro para protegernos, uno para esquivar, otro para lanzar ataques especiales y uno para recargar nuestra energía de ataques. Podremos movernos libremente mientras estudiamos cual será nuestro próximo movimiento, consiguiendo sumergirnos en la magia de aquellos combates míticos que seguíamos con pasión al ver los capítulos.

Un momento emotivo…

Hay que decir que la historia tira mucho de nosotros en un primer momento, dejándonos sólo una libertad relativa para realizar misiones secundarias o explorar en busca de orbes u otros objetos. Al finalizar la historia será cuando disfrutemos de la exploración y organización de nuestro grupo de personajes, al introducir nuevas misiones y enemigos para nuestro disfrute.

Tnshinhan.

Uno de los ingredientes divertidos del juego se basa en la introducción de minijuegos, en los cuales podemos pasar buenos momentos realizando acciones como pescar, jugar a beisbol o participar en carreras de coches, todos ellos aportando diversión garantizada en todo momento.

Viviendo desde dentro.

Aparte de todo lo descrito hasta el momento, cabe destacar el hilo argumental de la historia, siguiendo la serie Z y consiguiendo una atmósfera muy similar a los capítulos de la misma, pero viviéndolos en primera persona, lo cual emociona y divierte a partes iguales. Por otro lado, encontraremos otros datos que no vimos en la serie, aunque nos pudimos preguntar, como, por ejemplo, como conoció Krillin a Androide 18 y otras cuestiones que no voy a desgranar, pues prefiero que la sorpresa os pille cuando menos os lo esperéis.

Por las calles.

Y bien, comentado un poco lo que podréis encontrar en el juego, resta añadir, tal y como he comentado en un principio, que lo que más vamos a encontrar son ápices nostálgicos y situaciones que os dejarán con una sonrisa en la boca o alguna lagrimilla a punto de salir por unos ojos maravillados con la experiencia… Pero eso prefiero que lo descubráis por vosotros mismos.

Una lucha épica.

El apartado gráfico goza de buena calidad en su conjunto, con todas las texturas renderizadas, consiguiendo un efecto de dibujos animados con un acabado bastante bueno. El entorno es muy colorido y las localizaciones están muy bien conseguidas, transportándonos de lleno a lo que pudimos ver en la serie.

Destrucción y reconstrucción…

Lo único que pierde un poco es el hecho de que, en los combates, tras ver como explotan montañas o se hacen brutales socavones en el suelo, al momento, todo vuelve a la normalidad, como si nada hubiese sucedido. Este punto, añadido a que no hay roturas de ropa, ni gota de sangre o suciedad en general, puede decepcionar un poco por momentos.

Momento comida.

El manejo de los personajes es bastante intuitivo y fluido. Es sencillo hacerse con los controles y moverse por los menús, lo cual ayuda bastante a la hora de disfrutar de esta experiencia.

La música, con más de una decena de canciones originales de la serie, remasterizadas, dotan al título de una experiencia para disfrutar, consiguiendo ponernos la piel de gallina en momentos épicos y haciéndonos sonreír en los más calmados.

Idiomas.

Las voces en japonés tienen una buena intensidad. En inglés quedan un poco sosas. Igual sería curioso escuchar el juego doblado en castellano, o bien en las lenguas autonómicas, donde descubrimos algunos a los personajes de esta serie… El caso es que, en general, disfrutaremos con las mismas, sobre todo en japonés.

Destrucción.

El texto traducido al castellano puede marear un poco, ya que algunas técnicas o nombres tienen una traducción literal, otras están escritas directamente en inglés y otras si que siguen la denominación que todos conocemos. Aquí haría falta pulir un poco para ofrecer el texto en mejores condiciones, tal vez en alguna próxima actualización.

Conclusión.

Estamos ante un juego que, sin llegar a ser sobresaliente, consigue transportarnos a aquellos míticos capítulos de la serie Z, consiguiendo emocionarnos en todo momento y aportando el añadido de poder conseguir coleccionables de situaciones míticas de la serie.

Hay que decir que el juego no es muy difícil, con misiones secundarías sencillas y combates menores que pueden hacerse un poco repetitivos, por la poca variedad de enemigos. Aún así, tenemos en conjunto un producto que divierte, nos hará pasar largas horas mientras disfrutamos de su historia y ampliará las mismas tras su conclusión, aparte de los coleccionables que podremos ir adquiriendo.

Namek.

Por todo ello, Dragon Ball Z: Kakarot es uno de los mejores juegos de la saga, por conseguir transportarnos a nuestra infancia y acercar a nuevas generaciones una historia con la que disfrutar al 100%.

Un buen trío.

Si buscáis un juego con el que pasar muchas horas, sin demasiadas exigencias en su dificultad y con acción y diversión a raudales, no dudéis en haceros con esta joyita, casi casi pulida, pero con un brillo excepcional de principio a fin.

Ka-me, Ka-me, haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!

Sobre Luis Martínez Semper

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Amante de la lectura, escritor de poesía, novelista en proyecto... Tengo experiencia en reseñas literarias, así como en análisis y artículos sobre videojuegos

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